La Infanta Elena sujetando un ramo de flores en un acto público

Viernes 13 de noviembre, la fecha más amarga para la infanta Elena, y más ahora sin sus hijos

Hoy es una fecha señalada para la primogénita de Juan Carlos I y Sofía

Hoy es viernes 13, una fecha considerada de mal augurio en la mayoría de las culturas anglosajonas. En España sería equiparable al martes 13. Desde la antigüedad este número ha estado vinculado a la mala suerte. En la última cena de Jesús 13 fueron los comensales, también 13 eran los espíritus malignos en las leyendas nórdicas y el capítulo 13 es el que corresponde al anticristo y a la bestia.

Pero no sólo es una fecha señalada para los más supersticiosos. En la Familia Real Española también tiene una especial simbología. Y es que hoy hace 13 años que se anunció la separación de la infanta Elena de Jaime de Marichalar, que se casaron en 18 de marzo de 1995 en la catedral de Santa María de la Sede de Sevilla.

Este anuncio todavía se recuerda por las curiosas palabras con las que la Casa Real se refirió a la situación. Y es que, a día de hoy, el ‘cese temporal de la convivencia’ de los duques de Lugo permanece en la memoria colectiva de muchos españoles. No hay que olvidar que por aquel entonces Juan Carlos I y Sofía se vieron inmersos en una situación nueva para la Casa Real y no tenían la soltura de ahora para manejar públicamente el divorcio de su hija mayor.

El comunicado se lanzó el 13 de noviembre de 2007, justo tres días después de que Juan Carlos I pronunciase su famosa frase '¿por qué no te callas?', dirigida al presidente venezolano Hugo Chávez durante la Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile.

No fue hasta meses después cuando la primera separación en la Familia Real se hizo efectiva. La infanta Elena abandonó el que había sido su hogar hasta entonces, ubicado en el barrio madrileño de Salamanca y propiedad de su ya ex pareja. La infanta se trasladó entonces a un chalet de alquiler situado en una zona próxima.

Fin a su historia de amor y desamor

Lo cierto es que esta crisis se veía venir. Aunque al principio de su relación  la pareja se veía de lo más unida, años después el matrimonio estaba claro que no pasaba por su mejor momento. Y es que hay voces que aseguran que desde que Jaime de Marichalar  sufrió el grave ictus que el  22 de diciembre de 2001 su personalidad cambió mucho.

De hecho este cambio se trasladó también a su vestuario, que se hizo de lo más famoso por lucir coloridos de lo más extravagantes en sus complementos. Además, el yerno de Sofía y Juan Carlos I acudía a fiestas que no le dejaban en muy buen lugar.

La pareja se trasladó a Nueva York para centrarse en la rehabilitación de Jaime de Marichalar, supervisada por el cardiólogo Valentín Fuster. Pero los problemas de pareja entre ambos no terminaron con esta mudanza al otro lado del charco.

A pesar de que esta relación desembocó en un divorcio que ponía punto y final a sus más de 12 años de matrimonio, Jaime de Marichalar y la infanta Elena tienen algo que les une de por vida.

En julio de 1998 llegó su primer hijo, Froilán, y dos años más tarde, en septiembre del año 2000, llegaba Victoria Federica a sus vidas. Ambos son ya dos jóvenes, que se caracterizan por haber sido protagonistas de muchas polémicas mediáticas que traen de cabeza a su tío Felipe VI y a su mujer, Letizia.

Pero independientemente de estos escándalos, los dos han mantenido el contacto con su padre. De hecho juntos se les ha visto en multitud de ocasiones. Y es que aunque entre sus padres las cosas no funcionasen bien, Froilán y Victoria Federica adoran a Jaime de Marichalar.