Victoria Federica durante una corrida de toros

Froilan y Victoria Federica, preocupados: Su tío está atrapado por el coronavirus

Álvaro de Marichalar confiesa que la pandemia del Covid-19 le cogió «en alta mar»

Froilán y Victoria Federica están intranquilos por su tío Álvaro de Marichalar, que no ha podido regresar a su país natal desde que se desato la crisis mundial del coronavirus. Según cuenta en una entrevista para ‘El Español’, Álvaro reconoce que se ha quedado atrapado en Miami. 

«Me cogió en medio de la mar y en todas las escalas de mi rumbo a Florida, donde llegué de milagro justo antes del cierre de Estados Unidos decretado por causa de la epidemia. Afronto el confinamiento con la enorme inquietud derivada de desconocer de qué se trata todo esto realmente y a qué nos enfrentamos», confiesa el hermano de Jaime de Marichalar. 

Álvaro lleva el confinamiento «con la indescriptible frustración y enorme tristeza de saber que muchas personas que están perdiendo la vida en soledad en España -sobre todo nuestros mayores- podrían perfectamente seguir viviendo muchos años más, si el dinero de nuestros impuestos se utilizara para garantizar lo básico y fundamental en lugar de utilizarlo fraudulentamente para agradecer los servicios prestados de la mafia telebasura», sentencia. 

Además, el expedicionista cuenta que está «en una casa vacía que me han dejado unos buenos amigos. En los primeros años 80 viví en Miami, donde estudié económicas. Una tierra también muy vinculada a nuestra familia a través de nuestro antepasado Tristán de Luna, Señor de Ciria y Borobia quien fundió aquí en 1559 la primera ciudad de los actuales Estados Unidos: Pensacola. De hecho, estoy ahora aquí porque quiero que mi expedición recale en Pensacola», cuenta Álvaro de Marichalar. 

Por último, el tío de Froilán y Victoria Federica confiesa que está solo: «La cuarentena es algo que hay que tomarse en serio para evitar contagiarse y evitar contagiar a otras personas. Es un ejercicio básico de responsabilidad y por ello, clave. La soledad es muy sana y también necesaria e importante. Quien no es capaz de ser feliz estando solo, tiene muy difícil ser feliz en compañía», recalca.