Fotografría de la familia Real con la Reina Letizia, el Rey Felipe VI, el Rey emérito Juan Carlos I y la infanta Sofía con la Princesa Leonor

Urgente: Felipe y Letizia aclaran el estado de salud del rey Juan Carlos

La Casa Real ha desmentido que el Emérito se encuentre ingresado en una clínica

Hace tan solo unas horas, varios medios de comunicación anunciaban la posibilidad de que don Juan Carlos I pudiera estar ingresado en una clínica de Abu Dhabi tras haberse contagiado de coronavirus. Sin embargo, desde la Zarzuela han desmentido esta información. 

«La Casa de Su Majestad el Rey desmiente que Su Majestad el Rey Don Juan Carlos esté ingresado», reza el comunicado emitido por la Casa Real. 

Aunque sí que ha acudido al hospital durante los últimos días con motivo de sus antecedentes cardíacos. En agosto del año anterior, el padre de Felipe VI  fue intervenido exitosamente para introducirle tres bypass aortocornarios.

Juan Carlos I no volverá a España por Navidad

Por otro lado, Juan Carlos I tenía pensado volver a España para Navidad. Sin embargo, y según ha adelantado Carlos Herrera en 'Cadena COPE', finalmente ha decidido no regresar para las festividades debido a la crisis sanitaria y a su condición de persona de alto riesgo.

El monarca les ha hecho llegar un mensaje a sus allegados en el que les explica que prefiere la estabilidad del lugar en el que se encuentra hasta que, al menos, mejore la situación sanitaria. 

«He decidido no viajar en estas fechas navideñas por la triste situación de la pandemia en España y en el mundo y por ser persona de alto riesgo. Con la esperanza de que todo mejore», señala el mensaje que ha hecho público Antena 3.

La decisión de Juan Carlos I de volver a España provocó un gran debate nacional. Incluso varios periodistas le preguntaron al presidente del Gobierno sobre el asunto. No obstante, Pedro Sánchez respondió que eso era una determinación sobre la que debía pronunciarse únicamente la Casa Real. 

El regreso a su país natal no será fácil para el marido de doña Sofía porque le espera el juicio público de la ciudadanía. La población española se ha sentido defraudada y estafada por el Emérito. Tanto que incluso sus allegados más cercanos le han desaconsejado el retorno. 

Desde el pasado mes de agosto, el Emérito se encuentra en Abu Dhabi, el país al que viajó después de hacer pública su decisión de marcharse del país, tras las polémicas que no dejaban de rodear a la Zarzuela «ciertos acontecimientos pasados».

Una determinación que, según rezaba el comunicado oficial, tomó «con profundo sentimiento, pero con gran serenidad» y con el objetivo de facilitarle a su hijo, Felipe VI, «el ejercicio de tus funciones desde la tranquilidad y el sosiego que requiere tu alta responsabilidad».

Cuando anunciaron el exilio de don Juan Carlos I, pesaban las noticias sobre Corinna Larsen y las investigaciones abiertas en Suiza y la Fiscalía del Supremo sobre supuestas donaciones millonarias recibidas de Arabia Saudí que no fueron declaradas a Hacienda.

A pesar de esto, su abogado comunicó en su defensa la semana pasada que habían pagado un total de 678.393,72€ a la Agencia Tributaria para regularizar su situación con el fisco español y evitar la imputación de delitos fiscales en relación con el uso de unas tarjetas black con las que compró regalos y viajes a varios miembros de su familia. 

Tres líneas de investigación abiertas

Además, la Fiscalía del Tribunal Supremo anunció oficialmente el mes pasado que mantiene abiertas dos diligencias preprocesales que afectaban a la fortuna de Juan Carlos I: la investigación por las comisiones del AVE a La Meca y las pesquisas por los fondos recibidos del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause, canalizados a través del coronel del Ejército del Aire Nicolás Murga Mendo. 

Existe una tercera línea de investigación contra el Emérito que se encuentra en estado «embrionario» y que partió de una información procedente de «inteligencia financiera» que llegó a Anticorrupción.