Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina en el funeral de Jesús Rollan

Quince años del día que Urdangarin y Cristina lloraron a lágrima viva en un funeral

La pareja sufrió una de las pérdidas más dolorosas en marzo del 2006

Jesús Rollán fue la persona que juntó a Iñaki Urdangarin y a la infanta Cristina. El exjugador de waterpolo era íntimo de ambos antes de que el matrimonio se conociera y fue él quien hizo de celestino para formar esta pareja.

A pesar del romance que el deportista había mantenido con la hija de Juan Carlos I unos años antes, esto no le impidió presentarle a uno de sus mejores amigos la que había sido su pareja.

Los tres consiguieron formar una gran amistad, un lazo que se vio truncado en 2006 cuando el exjugador de waterpolo decidió quitarse la vida.

La pérdida más dolorosa de Iñaki Urdangari y de la infanta Cristina

El deportista, superado por los numerosos problemas que sufría, se suicidó el 11 de marzo de ese año, dejando a sus dos amigos completamente devastados por su pérdida.

Así lo demostraron la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin en el funeral, que se celebró 48 después de la trágica muerte de Jesús Rollan, el día 14.

Los entonces duques de Palma acudieron al velatorio cogidos de la mano y en ningún momento se soltaron, estuvieron sosteniéndose el uno al otro durante toda la ceremonia. 

Un funeral en el que ni la infanta Cristina ni Iñaki Urdangarin pudieron esconder las lágrimas que demostraban el dolor que estaban sintiendo por la pérdida de una de las personas más importantes de sus vidas.

El fallecimiento de Jesús Rollán fue un golpe muy duro para los entonces duques de Palma y aunque este 2021 se cumplen 15 años desde que se quitó la vida, marzo sigue siendo un mes muy doloroso para ambos. 

«Uno de los mejores deportistas de todos los tiempos»

El deportista era una persona muy querida por todos aquellos que le conocían y su suicidio conmocionó a toda el país. Había sido portero de la selección española de waterpolo y con ella consiguió el oro en los Juegos Olímpicos de 1996.

Muchos lo consideraron como «el alma del equipo» en aquel momento y ahora todos le recuerdan como «uno de los mejores deportistas de todos los tiempos». Pero nadie se esperaba el trágico final que tendría su vida. 

Jesús Rollán se lesionó en el 1994, pero eso no le impidió presentarse en el Mundial de Roma. Llegó a Italia con muletas y, tras someterse a una intervención quirúrgica, pudo disputar el partido. Entonces parecía que nada podría con él, pero 10 años después se retiró del waterpolo y empezó su mala racha. 

Se cumplen 15 años del suicidio de Jesús Rollán

Dejar atrás su carrera como profesional del deporte supuso que su llama se fuera apagando y que los problemas que tenía fueran apoderándose de él.

Las adicciones que arrastraba desde hacía años fueron tomando fuerza, tanta que el propio Comité Olímpico Español decidió ayudarle y sufragar los gastos de la clínica de desintoxicación.

Sin embargo, lo que nadie esperaba era que Jesús Rollán terminaría quitándose la vida en el centro en el que había ingresado para combatir su problema con los estupefacientes. 

Su adicción a las drogas, sumada al divorcio de su mujer, Leticia, y lo poco que veía a su única hija, Asia, hicieron que el deportista tomara una decisión irrevocable y que destrozaría por completo a sus allegados, entre los que se encontraban Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina. 

El 11 de marzo de 2006, hace ahora 15 años, Jesús Rollán aprovechó su estancia en la clínica de rehabilitación para saltar al vacío. El exjugador de waterpolo falleció a los 37 años tras precipitarse desde uno de los balcones del centro médico. 

Su papel de celestino

Una pérdida que dejó un gran vacío en la infanta Cristina y en Iñaki Urdangarin. Los dos deportistas se conocieron en la Residencia Blume, donde ambos estuvieron un tiempo residiendo, y allí forjaron una gran amistad.

La hija de don Juan Carlos tenía buenos amigos en esa misma institución y la visitaba con frecuencia. Así, la hermana de Felipe VI cayó rendida ante los brazos de Jesús Rollán.

Sin embargo, la relación amorosa entre ellos no prosperó y lo que había comenzado como un romance terminó en una bonita amistad.

Una gran relación que llevó a que fuera él quien presentara a Iñaki Urdangarin y a la infanta Cristina en la fiesta de celebración por la victoria de la selección española de waterpolo en los Juegos Olímpicos de 1996.

Desde ese momento los tres forjaron una gran relación que se vio truncada en el año 2006, tras el fallecimiento de Jesús Rollán.