Imagen de los reyes durante su visita a Gran Canaria.

Cambio radical: Felipe y Letizia ya no serán como hasta ahora: 'Es definitivo'

La actividad de los monarcas se ha visto gravemente afectada por el coronavirus, lo que ha provocado muchos cambios en Zarzuela

La crisis del coronavirus significará un antes y un después en nuestra sociedad y en todos los ámbitos, tanto académicos, como laborales, sociales, familiares, etc. La población y los diferentes sectores que la conforman tendrán que reinventarse después de esta pandemia, y la Casa Real no quedará excluida de ello. Los reyes han estado sometidos al confinamiento como el resto de ciudadanos, y sus actividades públicas se han visto  suspendidas y sustituidas por el teletrabajo.

Con la desescalada en marcha, se está empezando a configurar una nueva normalidad, pero Zarzuela no va a volver a funcionar de la misma manera, pues también estará afectada por estos  profundos cambios que ya son un hecho. A continuación, te mostramos los cambios más significativos que han afectado más a la Casa Real:

El rey prescinde de la guardia real

Desde que se iniciara la pandemia, el rey Felipe decidió prescindir de los equipos de seguridad que le siguen, y que están compuestos de Policía Nacional y Guardia Civil, se unieran a sus compañeros y se pusieran así al servicio de la ciudadanía, que era quien los necesitaba en esos momentos. El resto de personal de Casa Real como administrativos, o encargados de protocolo, trabajan ahora desde casa.

Máxima comunicación en redes sociales

La casa Real no era muy fan de las comunicaciones vía Twitter, de hecho, sólo cuenta con una cuenta de Twitter con una actividad bastante escasa. Pero con la pandemia, su actividad en redes sociales se ha visto aumentada notablemente, con publicaciones que intentan acercar la actividad de los reyes a la población.

No habrá tantos viajes

El coronavirus se trata de una pandemia global, por lo que los reyes verán afectadas sus salidas al extranjero para  actos oficiales tanto como para sus viajes personales a título recreativo, al menos hasta que se reestablezca por completo la situación.

El rey, bajo el estado de alarma

Tal y como marca la constitución, durante el Estado de Alarma, los actos del rey deben ser siempre aprobados y firmados por el presidente del Gobierno o el Congreso de los Diputados, eso explicaría por qué el monarca tardó 4 días en dirigirse a la nación tras el estado de alarma y porque sus discursos públicos han sido escasos, pues debe contar siempre con el beneplácito del presidente del Gobierno.