La Princesa Leonor bajo un paraguas negro

Aseguran que la princesa Leonor 'ha heredado un defecto físico' del rey Felipe

La princesa guarda un gran parecido a su padre

La Familia Real está viviendo uno de los momentos más complicados. Tras la marcha del rey emérito ahora toda la responsabilidad recae en Felipe. El monarca ha decidido preparar a su hija Leonor, ya que es su máxima esperanza para reflotar la institución.

La primogénita no es ninguna niña, está a punto de cumplir 15 años. Leonor está muy centrada en sus estudios y está teniendo una infancia muy parecida a la de su padre. La joven está siguiendo los pasos de Felipe y eso es algo que hace inevitable compararlos.

La realidad es que padre he hija son muy parecidos, tanto personalmente como físicamente, Leonor ha heredado los ojos azules de su padre. Por el otro lado encontramos a Sofía que guarda una gran semejanza con su madre Letizia.

Muchos han dicho siempre que Leonor y Felipe guardan una relación especial, al igual que Letizia y Sofía. Es indudable que el rey está pasando mucho tiempo con su hija mayor, ya que ha de prepararla para asumir el mayor reto de su vida.

El gran parecido de Leonor y Felipe

Lo que también es innegable es el asombroso parecido físico de Leonor con su padre. La revista 'Lecturas' destaco un rasgo en concreto que la joven ha heredado del rey. «Por cierto, se empieza a vislumbrar en el bello rostro adolescente de la princesa de Asturias el perfil borbónico de sus antepasados», dijo Pilar Eyre en su blog para la revista 'Lecturas'.

Al parecer la experta catalana se refiere a la nariz, que es exactamente igual a la de Felipe y Juan Carlos. Algo que muchos como 'En Blau' lo adjetivan como un «defecto físico».

La primogénita está siendo una de las figuras más respetadas y valoradas de la Casa Real. Tanto los seguidores como los detractores de la monarquía afirman que Leonor es el futuro y que sus grandes dotes oratorias pueden darle un nuevo aire a la institución.

Ya no solo se caracteriza por su perfil tan semejante al de su padre, sino que también parece que ha adoptado la tranquilidad y serenidad de Felipe, algo que Juan Carlos no tenía. Mientras se produce este recorrido, felipe sigue luchando día a día por conservar el respeto, algo que su padre se ha cargado de un plumazo en los últimos años.

En esta misma imagen se puede apreciar como ambos tienen la cara redonda y a su vez marcada por una barbilla pronunciada y una nariz bastante pronunciada, además de tener los ojos exactamente iguales.