Irene Montero y Pablo Iglesias el 28 de abril del 2019

Pablo Iglesias e Irene Montero se separan: cinco años y tres hijos

La pareja inició su relación en 2017 pero hacía meses que atravesaban una grave crisis

Se confirman los rumores: Pablo Iglesias e Irene Montero ya no están juntos. Según avanza El Cierre Digital, la pareja se ha separado y la decisión ya no tiene vuelta atrás. El ex líder de Podemos y la ministra de Igualdad atravesaban desde hace meses una grave crisis.

Los rumores decían que ya no se les veía nunca juntos, e incluso se relacionó a Pablo con una joven militante del partido. Ahora se confirma que la pareja rompió en marzo, poco antes de que él dejara su cargo en el Gobierno y en el partido. Eso habría acelerado el proceso de separación.

Pablo Iglesias e Irene Montero iniciaron su relación en 2017, siendo él secrertario de organización y ella portavoz de Podemos. Fruto de su noviazgo nacieron los tres hizos de la pareja: los mellizos de tres años, Leo y Manuel, y Aitana, de uno. Ahora ponen punto final tras más de cinco años.

Fue en verano de 2020 cuando empezarona a aparecer rumores sobre el enfriamiento de la pareja. La crisis se hizo más profunda hace unos meses, y la salida de Pablo de la política acabó de empeorar las cosas. Finalmente, la pareja ha puesto punto final a su relación.

Ponen a la venta el chalet de Galapagar

Así lo confirman fuentes gubernamentales y de Podemos, que hasta ahora habían guardado silencio. Últimamente se había relacionado a Iglesias con Lillith Verstrynge y se rumoreaba que él ya no vivía en Galapagar. Pero hasta ahora, todo era pura especulación.

Según una información extraoficial, Iglesias y Montero habrían puesto a la venta el chalet de Galapagar. La vivienda fue adquirida en 2018 por 600.000 euros, y la habrían traspasado por 60.000 euros más. Eso indicaría que la decisión que han tomado ya no tiene marcha atrás.

De alguna forma, Galapagar se había convertido en el símbolo de la relación de amor entre Pablo e Irene. Les llovieron las críticas por ello, pero a la vez representaba una firme apuesta por su futuro como pareja. Ahora, su venta expresa también la trascendencia de su ruptura.

El famoso chalet de Galapagar, en la sierra madrileña, dispone de tres baños, tres dormitorios, un amplio hall, salón comedor, cocina equipada, piscina y jardín. Se desconoce por ahora el destino de uno y de otro, aunque hace semanas se ubicaba a Pablo Iglesias en el barrio de Salamanca.

No le gustó que se cortara la coleta

Hay otro detalle en la información sobre la ruptura que llama la atención. Según el portal Informalia, a Irene no lo gustó nada que su chico se cortara la coleta. Según una funcionaria de Igualdad, «a ella le gustaba más su novio con coleta que sin ella, y ahora dice que ha perdido identidad».

Seguramente, este no ha sido el detonante de la separación pero todo suma. Y la realidad es que desde hace tiempo, los dos se habían ido distanciando en el plano personal. La nueva aventura política de Iglesias en las elecciones de Madrid parecía toda una declaración de intenciones.

Parece que Pablo e Irene se encuentran en un momento muy diferente de sus vidas. Él ha buscado otras motivaciones fuera de la política y está intentando recuperar su carrera. Ella sigue inmersa en la vorágine política en torno a las polémicas que rodean el ministerio de Igualdad.

El ex líder de Podemos afronta una nueva etapa en su vida personal, y según cuentan se le ha visto buscando nueva casa en la lujosa urbanización de Valdeagua. Irene sigue ajena a todo esto, al frente del ministerio de Igualdad. A los dos ya solo les unen tres hijos maravillosos.