María Teresa Campos saliendo del hospital tras una revisión médica de Terelu Campos

Indignación con las últimas palabras de María Teresa Campos: su 'grave' problema

«No me puedo poner ni un tinte ni cortarme el pelo», afirma la presentadora, que pasa el confinamiento en casa de Terelu

María Teresa Campos está pasando el confinamiento por la crisis del coronavirus junto a su hija Terelu. Este miércoles 15 de abril, la veterana periodista ha concedido una entrevista a la revista «Lecturas» para relatar cómo está viviendo estos días tan complicados por la pandemia del COVID-19. 

La popular presentadora se encuentra encerrada en casa de su hija Terelu Campos y con la asistenta, a la espera de que el estado de alarma que vive el país finalice cuanto antes.  «Estoy angustiada», admite Campos, que además es paciente de riesgo.  

La periodista tiene el miedo en el cuerpo y no ha salido desde que se decretó el estado de alarma para evitar cualquier tipo de riesgo, como así le aconsejó su médico. Campos ha salido únicamente en una ocasión. «Ya llevaba días oyendo hablar del virus y me di cuenta de que salir a la calle era peligroso», dice. 

Su hija Terelu está volcada con cuidarla lo mejor posible, como así cuenta la propia María Teresa: «Estoy súper cuidada, tanto que no quiero ni mirarme al espejo, porque como Terelu no deja que entre nadie en esta casa, ni con mascarilla ni sin mascarilla, no me puedo poner un tinte ni cortar el pelo». 

«A Terelu le aterroriza que a mí me de algo»

La periodista cuenta lo preocupada que está por ella su hija Terelu: «Lo pasa mal. Es como si hubiera asumido esa responsabilidad. ¡Es tan cuidadosa!  A ver como lo digo, me dan ganas de llorar. A ella le aterroriza que a mí me dé algo. No puedo entrar en contacto con nadie que haya estado en la calle ni entrar en la cocina. Con la persona que yo me he traído, con Sonia, sí porque lleva confinada conmigo en mi casa desde el principio», confiesa. 

A pesar del respeto que le tiene al coronavirus, María Teresa lo tiene claro: «Creo que los que todavía estamos con salud en casa somos unos privilegiados. ¡Lo que nos está pasando es una cosa terrible!  ¡Me ha dado una pena la cantidad de personas que han muerto, y las que yo conocía… y familiares de amigos!», asegura.