Isabel Pantoja junto a su marido el torero Francisco Rivera Paquirri

A la luz la entrevista que deja clara la tensa relación entre Paquirri y Doña Ana

Unas palabras del torero hacia su suegra dejan en evidencia lo mal que se llevaban

El clan Pantoja no deja de generar titulares. Desde que Kiko Rivera concediese una polémica entrevista en la que destapaba cada una de las mentiras de su madre e incluso llegase a acusarla de haberse quedado con parte de la herencia de Paquirri, los problemas no cesan para la tonadillera.

'Socialité', el programa presentado por María Patiño, ha destapa la mala relación que  existía entre Paquirri y la matriarca de la familia, Doña Ana. Para poder conocer esta noticia ha sido necesario remontarse a 1982, cuando el periodista José María Íñigo entrevistó al matrimonio formado por la tonadillera y Paquirri.

La relación entre Doña Ana y Paquirri

Mientras se estaba produciendo la entrevista, una atenta Doña Ana observaba al detalle todo lo que estaba sucediendo y estudiaba con detalle lo que decían tanto su hija como su yerno.

En un momento de entrevista, llegó incluso a ser la protagonista sin estar presente. El periodista José María Íñigo le preguntaba a Paquirri cómo era su relación con la matriarca de la familia, algo para lo que él ha tenido una contundente respuesta.

Con un semblante serio, el torero aseguraba que Doña Ana no dejaba ni un solo instante a su hija Isabel. Con simpatía, y sin querer dar mayor explicación, Paquirri aseguraba que la madre de su pareja era buena mujer, aunque su expresión dijese más bien lo contrario.

Parece ser que el torero no llevaba nada bien que la madre de Isabel Pantoja estuviese todo el día controlando lo que hacía su hija, llegando incluso a ser agobiante para el padre de Kiko Rivera. Diversos testimonios cercanos a Paquirri aseguran que esta «no dejaba a Isabel en ningún momento, siempre estaba con ellos».

Isabel Pantoja, la gallina de los huevos de oro

Lo cierto es que no es la primera vez que sale a la luz la obsesión de Doña Ana por tener cerca a su hija. Diversas ex parejas de la artista ya han hecho público que la madre de la tonadillera y su hermano habían sido un impedimento para que las relaciones de la artista siguiesen hacia delante.

Cabe recordar que su primer amor, Francisco Cotes, llegaba asegurar que «estaba loquito por ella pero no me atrevía a hablarle y por ello le escribí una carta a su madre, Doña Ana, pidiendo permiso para verla", ha narrado a Socialité el primer amor de Isabel. Pero "su familia no se separaba de ella, cuando Isabel y yo quedábamos su madre estaba con nosotros y se sentaba entre los dos».

La obsesión de la familia por mantener a resguardo a la tonadillera se debe a que la tonadillera es actualmente, y desde hace años, la única fuente de ingresos tanto de Doña Ana como de su hermano Agustín, de ahí que la familia luche por mantenerla a su lado y totalmente alejada del mundo exterior. 

Tal era la obsesión de Doña Ana por ganar dinero, que incluso, y según ha relatado Sylvia Pantoja, llegó a buscarle novio a su hija: «Un día fue mi tía Ana a la plaza en Triana y fue preguntando como loca quién ganaba más dinero si un torero o un futbolista, eso te da a entender que va viendo a ver dónde… que me parece bien porque quiere lo mejor para su hija. Ha llevado la carrera de su hija muy bien, pero los intereses para ella». 

Y es que a su hermano, no se le conoce ni oficio ni beneficio desde hace años y su último empleo conocido es el de ser representante de la tonadillera. Por otro lado, Doña Ana, se encuentra muy enferma desde hace años, algo que ha provocado que la intérprete de 'Marinero de luces' no salga de Cantora.