Isabel Pantoja con gafas de sol en un coche

Las propiedades de Isabel Pantoja, en peligro por su millonaria deuda con Hacienda

Este es el recurso por el que ha optado el clan Pantoja para obtener ingresos y evitar quedarse a dos velas

El clan Pantoja se ha apoderado, de nuevo, de los platós de televisión, en concreto de los de Mediaset España, en las últimas semanas. Siguen vendiendo sus vidas al mejor postor, pero parece que sus dramas van en aumento y, por supuesto, quieren sacar tajada de ello.

Isabel Pantoja, Kiko Rivera, Isa Pantoja, Irene Rosales también siguen pululando por las revistas del corazón mostrando sus broncas, insultos, infidelidades, depresiones y demás miserias. Las exclusivas son su modus vivendi y ahora su principal recurso para obtener ingresos es matarse unos con otros y ponerse verdes sin piedad.

El último recurso de los Pantoja: matarse unos a los otros

Tal como ha demostrado esta maravillosa familia, uno de los pocos recursos que les quedan para obtener ingresos es refugiarse en el protagonismo absoluto. Isa Pantoja se encierra en La Casa Fuerte y anuncia boda; Irene Rosales colabora en programas; Kiko Rivera, se confiesa drogadicto en Sálvame y menosprecia a su propia madre en Lecturas.

En el caso de la tonadillera, a día de hoy, interviene en Idol Kids. Algo que le ha interesado estrepitosamente, ya que la situación de pandemia le impide realizar giras que le reportarían suculentos ingresos. Y ahora la Pantoja no está para rechazar colaboraciones porque necesita  pagar una deuda a Hacienda en torno a los 4 millones de euros.

Las propiedades de la tonadillera están en peligro. Y es que Hacienda podría quedarse con todas si Isabel no paga e incluso le podría llegar una sanción más gorda de la esperada.

La deuda de la tonadillera asciende a los 4 millones de euros

De hecho, en varios programas se ha llegado a exponer que la demoledora entrevista de su hijo para la famosa revista y otras exclusivas otorgadas por el clan, son todo un teatro para conseguir tapar la millonaria deuda. Pero parece que la tristeza de Isabel Pantoja es verdadera, aunque se ha quedado al margen y no ha querido entrar en la polémica de su hijo mayor. 

Independientemente del daño que le han hecho a la cantante las acusaciones y sospechas de su hijo Kiko Rivera, en las que afirma que su madre le ha engañado y que se quedó con la mitad de la finca favorita de Paquirri con malas artes, Isabel no debería al menos preocuparse por las intenciones de su hijo de vender Cantora.

Según apunta elEconomista.es, en eso son unánimes los abogados, asesores y albaceas que participaron en el reparto del legado material del diestro, entre 1984, fecha de la muerte del torero, y 1987 cuando se firmó por fin el acuerdo entre los herederos.

Todo se hizo correcta y limpiamente. Paquirri dejó cuatro fincas, sin especificar cuáles serían para qué herederos. Una de ellas, El Garlochí tuvo que venderse para pagar los impuestos y cuando Isabel Pantoja negoció cambiar su derecho de usufructuaria de Cantora, por ser propietaria del 52,6 por ciento y su hijo, del 47,4, no hubo nadie en contra. Kiko tenía tres años.

A partir de entonces, ella pagó la hipoteca que había contraído su marido sobre la propiedad. Pagó los gastos de mantenimiento. Y no había ningún beneficio importante. La finca no tiene cultivos ni pastos. 

Es prácticamente imposible que Kiko Rivera encuentre un comprador para su 47 por ciento. La finca está tasada en 4.728.000 euros y, por descontado, nadie sensato querría ser dueño solo de la mitad de una propiedad que está ocupada y solo produce gastos. Además, debería tener también en cuenta que si su madre faltara, Isa Pantoja es también heredera de esa parte.

Las propiedades de Isabel en peligro por las sanciones e intereses acumulados

La guinda de este pastel es la gran deuda que arrastra Isabel. La intérprete tiene pendientes las inspecciones de 2009, 2010, 2011 y 2012. No solo tendrá que abonarlas: a esas cantidades se añadirán las sanciones correspondientes y los intereses, en total, unos 4 millones de euros.

El Tribunal Económico Administrativo (TEA), donde ahora están los trámites del Pantoja-gate, emitirá esta demoledora sentencia en unos meses. A Isabel Pantoja, le queda como patrimonio su piso de la calle Ramón de Carranza en Sevilla, el ático de Fuengirola y la casa del Rocío, pero ni vendiendo todas esas propiedades llegaría de ningún modo a reunir esa enorme cantidad.

¿Seguirá el clan Pantoja vendiendo sus dramas para salvar a la artista sevillana?