La familia de Ana Soria, enfadada tras la última determinación de la joven

La joven estudiante de Derecho ha cambiado de opinión junto a su pareja

Ana Soria imagen archivo
Ana Soria se queda en su tierra natal | Instagram

Los planes de Ana Soria y Enrique Ponce han dado un giro inesperado. Cuando todo apuntaba a que Madrid sería el primer lugar de convivencia de ambos, la pareja estrella de este 2020 ha decidido quedarse en Andalucía.

La delicada situación que se está viviendo en la capital española, unida a otros factores, podría haber sido la clave de este giro inesperado. El diestro y su pareja han optado por quedarse en la tierra natal de la joven, según han contado los colaboradores de ‘El programa de Ana Rosa’.

«Fue en agosto cuando decidieron que se quedaban en Almería. La última palabra la tuvo él, fue él quien se quería quedar porque se siente a gusto allí. Es una zona nueva, muy cerca del mar y muy cerca de los padres de Ana», ha comentado Sandra Aladro.

No obstante, la periodista asegura que no todo ha sido tan fácil. Y es que a los padres de Ana Soria no les ha hecho demasiada gracia la decisión de su hija de emanciparse. «No gustó nada la decisión de irse tan pronto a vivir con él porque tiene 21 años y está estudiando. El acuerdo familiar que hubo en esa casa es que ella se comprometió a no abandonar sus estudios pese a independizarse y por eso se ha matriculado en la Universidad de Almería», asegura la periodista.

Alessandro Lecquio se ha ofendido ante la actitud de la joven estudiante. Y es que según el colaborador «la mayoría de los universitarios llevan un mes de clase y a ella no le hemos visto todavía con una carpeta en la mano, con muchas ganas de estudiar no la veo, tiene más ganas de ir a caballito».

Una vida nueva juntos

Sandra Aladro también ha hecho mención a que Enrique Ponce no se ha llevado nada de su antigua vida a su nueva casa. Y es que ambos parece que quieren decorarla juntos.

«Tiene todos los servicios posibles, como por ejemplo gimnasio. De lo que pagan a mí me hablan de que pagan entre 1.000 y 1.100 euros mensuales porque es un ático con vistas al mar», ha confesado Marisa Martín Blázquez.

La pareja comienza así una nueva vida en común que parece marchar viento en popa, a pesar de los obstáculos que han ido sorteando en los últimos meses. Habrá que esperar todavía para saber si la convivencia ayuda a que la pareja dé un paso más en esta historia de amor.


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