Antonio Morales, 'Junior', en las calles de Madrid

Antonio Morales, el cantante que no superó la pérdida de su mujer Rocío Dúrcal

El mítico cantante de los 60 cayó en vicios como el alcohol y tuvo conflictos familiares por la herencia de su mujer

Fue uno de los cantantes más reconocidos en la época de los 60 con el grupo Los Pekenikes y Los Brincos, pero a pesar de una vida llena de musicalidad, lo cierto es que la noticia que más llegó a los españoles fue la de su muerte. El 15 de abril aparecía el cuerpo de Antonio Morales en su chalet de Torrelodones, lugar que había compartido con el amor de su vida Rocío Dúrcal. En un primero momento se armó una gran atmósfera conspiranoica en torno a la muerta del cantante, aunque días más tarde la autopsia determinó que había fallecido por causas naturales.

Durante su etapa musical su vida fue un auténtico frenesí hollywoodiense, desde llenar salas con sus canciones hasta terminar consumido por el alcohol. A su adicción se sumó la muerte de su mujer en 2006, Rocío Dúrcal, hecho que le afectó profundamente en el transcurrir de su vida, y que según cuentan personas cercanas a la víctima sería determinante en sus últimos días.

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Nacido en 1943 en Filipinas era el mayor de cinco hermanos, a los siete años llegó a Barcelona para finalmente residir en la capital de España. Desde sus primeros acordes se vislumbraba un futuro en el ámbito musical y debutó en Jump, una agrupación pionera por el empleo de la guitarra electrónica, aunque no sería hasta 1964 donde llegaría a la fama con Los Brincos, el grupo con el que compartió escenario junto a Juan Pardo.

Juan y Junior

El nacimiento del famoso dúo tuvo a Rocío Dúrcal como protagonista mucho antes de que fuera novia del primero, y esposa del segundo. Se conocieron en el rodaje de la película 'Más bonita que ninguna' en la que ella actuaba como actriz y ellos componían la banda sonora. Años más tarde, en 1970 se casaría con Antonio Morales en El Escorial. 

Fruto de la relación tuvo tres hijos, Carmen, que está casada con el propietario de una cadena de gimnasios llamado Luis Guerra. Antonio, padre de tres hijos que sufrió el coronavirus el año pasado, y Shaila, que es cantante en Estados Unidos. El año del nacimiento de su última hija, en 1979, fue la fecha en la que determinó que dejaba los escenarios. Según comunicó a la prensa en aquel momento lo hacía para cuidar de sus hijos y convertirse en manager de su mujer.

Junto a ella viviría una vida de alegrías de la cual nunca pudo alejarse tras su muerte en 2006 a causa de un cáncer de útero. Desde ese momento una etapa oscura inundada por el alcohol comenzó, según relató en una entrevista «en vez de tomar café con leche bebía vino a escondidas».

Problemas familiares

Por si la mente de Antonio no tuviera suficientes problemas también tuvo problemas con su familia por la herencia de Rocío Dúrcal, que provocó que tanto Carmen como Antonio terminaran denunciando a su padre en los tribunales. Rocío había dejado a su herencia en España, pero su hijo mayor averiguó que tenía bienes en el extranjero y que su padre no tenía intención alguna de incluirlos en la herencia.

A pesar de los intentos de Shaila para mediar en el conflicto familiar, lo único que consiguió fue enquistar más la situación. En 2011 con motivo de la boda de su hija mayor finalmente Antonio Morales se reconciliaría con sus hijos en privado, pero a pesar de que la situación se calmó, el infierno que vivió Junior hasta su muerte quedará para él. De hecho son muchas las personas cercanas que aún hablan de lo deprimido del estado de ánimo de Antonio Morales desde que quedó viudo.