Amaia Montero con un vestido negro

Lo que realmente Amaia Montero necesita curar y por eso ha desaparecido

La cantante está pasando uno de los peores momentos de su vida

Amaia Montero está pasando por uno de los momentos más complicados de su vida tal y como ella reconoció en sus redes sociales. La cantante no está bien, ya que ella misma ha reconocido que «necesito curarme».

Ya está confirmado, la que fue cantante de 'La oreja de Van Gogh' se alejará por un tiempo de la música y de sus fans. Según hemos podido saber, el detonante de esta decisión fueron las críticas que recibió en sus redes sociales por estar tan inactiva.

Esta decisión la ha tomado porque se siente muy presionada y ahora solo necesita tiempo para relajarse. Como hemos contado, Amaia Montero le ha llegado a reconocer a un seguidor que  «Ahora solo necesito curarme».

Los verdaderos motivos de la tristeza de Amaia Montero

Detrás de todas estas dudas sobre su estado de salud se encuentra la muerte de su perro, una pérdida que le afectó muchísimo y aque todavía aún no ha superado. Este duro trance le ha derivado a sufrir problemas con su estado anímico. 

La muerte de su perro  Pop ha sido uno de los golpes más duros de la vida de Amaia Montero, ya que además vino en un momento muy complicado por culpa de la mala situación que estaba pasando la industria musical. La cantante habría pausado todos sus proyectos, que además ya estaban en el aire por culpa del coronavirus.

La pérdida de su perro y la presión por sacar proyectos nuevos han sido los dos detonantes que han hecho que Amaia Montero desaparezca por un tiempo y se tome el descanso que ella considere necesario para regresar con más fuerza que nunca.

La artista ha sufrido mucho, y tras los mensajes enigmáticos hacía sus seguidores en los que decía que «he sufrido muchísimo», o «necesito curarme», se esconde su retiro momentáneo de la música y de la vida pública.

Han sido muchos los artistas que han tenido que parar durante un tiempo, ya que la presión pudo con ellos, sin ir más lejos, artistas nacionales como Pastora Soler o Pablo Alborán tuvieron que poner el freno durante casi un año, para luego volver con más fuerza que nunca.