Susanna Griso cerrando el maletero de su coche

Las peleas de Susanna Griso con su marido Carles Torras por la política

Los periodistas tenían diferentes posturas pero aseguran que eso les hacía más fuertes

Susanna Griso y Carles Torras decidieron poner el punto y final a más de 20 años de matrimonio, lo que supone el final a una larga lista de discusiones, reconciliaciones, conversaciones y complicidades. La noticia pilló por sorpresa a las portadas semanales, que a falta de apenas dos años para el cumplimiento de sus bodas de plata, decidieron finalizar su unión.

La discreción ha sido un tema que siempre ha acompañado a la vida personal de la pareja, que debido al foco comunicativo al que ambos se ven sometidos resulta en ocasiones difícil de compaginar. La presentadora también ha presentado su intención de que el proceso de separación se mantenga reservado. 

Aunque en muchas ocasiones la diferencia entre posturas políticas supone un motivo de tensión entre dos conversadores —por no ir más allá de los integrantes de una relación— en el caso de la pareja las diferencias ideológicas no era motivo de enfado.

La periodista ha manifestado en numerosas ocasiones las posturas diferenciadas con Torras «una de las cosas que llevo mal es que estoy casada con una persona, Carles, que en lo ideológico y político está muy alejado de como yo pienso» comentó para 'Diez Minutos'.

El roce hace el cariño

En el pasado se había mencionado los problemas entre ambos y existía una especulación con la posible distancia que pudiera surgir. En este sentido la presentadora aclara que precisamente ha sido todo lo contrario «ha sido estimulante en el sentido de que hemos discutido mucho, lo que hace reír a nuestros hijos». 

Si bien en ocasiones se prefieren situaciones de menos tensión en las convivencias sentimentales lo cierto es que para ellos funcionaba. «Desde fuera no resulta comprensible que dos personas puedan tener posturas ideológicas distintas, y a la vez compartir una vida en pareja y criar hijos en harmonía» apunta la periodista. 

Precisamente la profesional de la comunicación abraza este tipo de conductas, ya que reconoce tener amigos en todas las formaciones. También aseguró que estas opiniones dispares se producían en más temas, como la música, aficiones, viajes o deportes; reafirmando si cabe la teoría de que los polos opuestos se atraen.

Los momentos más complicados

Si bien la mayor parte de la realidad en pareja se ha mantenido alejada de los focos de televisión, algunas de las opiniones de Carles Torras han afectado de forma indirecta la imagen de Susanna Griso. Como por ejemplo los comentarios del columnista en los que arremetió contra el monarca Felipe VI durante la celebración de la Copa del Rey.

La pareja dio fruto a dos hijos, Mireia y Jan, que vieron la llegada de una nueva hermana en 2018, la pequeña Dorcette. La historia de como ambos se conocieron les llevó a un karaoke. Como ha comentado para diferentes medios eran compañeros en Cataluña Radio y decidieron pasar una velada en este centro de ocio. Carles recuerda con humor como a pesar de la mala entonación de la presentadora, se enamoró por completo.

La boda tuvo lugar en 1997, tras un compromiso del cual se desconocen los detalles pero, se produjo a la vuelta de Nevada. Uno de los momentos más delicados para la comunicadora fue el proceso de adopción, que vio su primera traba en el dominio nacional al ya tener hijos biológicos, de ahí que apostara por la vía internacional. 

La periodista apuntó las dificultades del trámite, ya que Costa de Marfil se encontraba en aquel momento bajo una situación de guerra civil e inestabilidad gubernamental que supuso una serie de trabas burocráticas. Los últimos años no han sido fáciles para la profesional que perdió a su madre primero, y a su hermana más tarde por consecuencia de un infarto.