Susanna Griso cerrando el maletero de su coche

Los 3 hijos menores y desconocidos de Susanna Griso y Carles Torras

El matrimonio ha mantenido a los más pequeños de la casa al margen de la esfera mediática

La noticia de la separación entre Susanna Griso y Carles Torras ha sido de los hechos más sonados en los medios de comunicación. Según confirmaban las primeras noticias se trataba de un punto y final, pero en palabras de la presentadora la relación se encuentra en un paréntesis. Una especie de tiempo de reflexión entre ambos, y es que los planes de la familia para esta Navidad cuentan con todos los miembros.

Con una pandemia de fondo, la visita restringida de familiares a causa de las restricciones por el coronavirus y la complicada situación sentimental que atraviesa la pareja en el momento, la situación no se presenta como el caldo de cultivo más tranquilo. Pero quien sabe, de lo irracional del amor tiende a surgir resultados inesperados, en ocasiones aquellos momentos más difíciles terminan por fortalecer la unión.

La relación de la pareja hasta la fecha ha existido prácticamente en las sombras, todo el mundo era conocedor de la misma, pero no llevaban una vida compartida de cara al público. En 1997 contrajeron un matrimonio que ha dado fruto a dos hijos, Jan de 17 años, Mireia de 14, y a la adopción de uno más en el año 2018, Dorcette, que actualmente tiene 6 años. 

Una situación complicada

La presentadora de 'Espejo Público' vivía desde hace unos años una situación personal delicada por el fallecimiento de su hermana y su madre en apenas año y medio. En palabras del medio 'Semana' la separación se debe a al desgaste que ocasionan 23 años de matrimonio, motivo por el que han tomado la decisión de darse un poco de espacio. 

Carles Torres habría abandonado el domicilio familiar según la información de la revista, una decisión que por el momento ha sido catalogada de definitiva. A pesar de lo firme que entrevé la sentencia, ha sido consensuada por ambos y tomada de la forma más serena posible. Entre ellos sigue existiendo una buena relación, no se han roto todos los lazos.

La periodista solo le hizo saber la noticia a su círculo más cercano, y es que además de las pérdidas personales, otros aspectos de su vida también se habían truncado en los últimos años. Si bien no compartían algunas opiniones, como demuestra la periodista al referirse a la disparidad de posturas entre ambos con respecto a la coyuntura política, en ningún caso tuvo que ver con decisión tomada.

La pareja siempre ha mantenido en el anonimato a los más pequeños de la familia, decisión que se entiende por la clara exposición pública a la que se han visto sujetos durante la mayor parte de su vida profesional.

La realidad del proceso de adopción

Durante el pasado año la presentadora habló sobre el proceso de adopción que la llevó a convertirse en la madre de Dorcette. En su testimonio narra que pretendía realizar una adopción nacional, pero que al tener hijos biológicos las posibilidades de que eso ocurriera se encontraban muy limitadas. De ahí que tomara la decisión de probar en otros puntos del globo. 

El destino llevó a Susanna Griso y Carles Torres a Costa de Marfil. El país africano se encontraba sumido durante 2018 en una situación de guerra civil, inestabilidad gubernamental y la sensación de inseguridad que ocupaba cada rincón de aquel trayecto.

Además, por si fuera poco, las trabas burocráticas en un territorio con estas condiciones también terminaron por condicionar aún más si cabe la adopción de la pequeña. Finalmente la pareja pudo adoptar a la pequeña Dorcette. A pesar de la caótica historia reciente que envuelve a ambos comunicadores, tanto ellos como sus hijos pasarán las Navidades bajo el mismo techo.