Bryan Cranston en 'El Hormiguero'

Bryan Cranston sorprende a Pablo Motos: 'Antes de ser actor fui cura'

El actor ha sorprendido a sus seguidores explicando que incluso llegó a casar a una pareja

'El Hormiguero' ha despedido esta semana a lo grande. Aunque la entrevista ha sido telemática, el espacio de Antena 3 ha contado con la visita de un invitado de la categoría de Hollywood. Este jueves, 15 de abril, ha visitado del programa el actor norteamericano Bryan Cranston

A pesar de que ha acudido para presentar su nueva serie, 'Your Honor', el intérprete consiguió un gran reconocimiento mundial gracias a su papel en 'Breaking Bad' y en otros proyectos muy conocidos como 'Malcolm in the Middle', 'Pequeña Miss Sunshine' o 'Seinfeld'. 

Sin embargo, lo que más ha llamado la atención de la visita de Bryan Cranston no ha sido su trabajo como actor, sino su trayectoria profesional antes de ponerse frente a las cámaras. 

La desconocida faceta de Bryan Cranston

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Pablo Motos ha descubierto mientras se preparaba la entrevista con el norteamericano que cuando era joven casó a gente y no ha querido pasar por el alto este dato.

«¿Es verdad que cuando eras joven casaste a gente?», le ha preguntado el presentador de 'El Hormiguero' al actor de 'Breaking Bad'. 

«Sí, es verdad», ha respondido Bryan Cranston. «Yo estaba trabajando entonces un resort en California que se llamaba La isla Catalina y bueno ahí había un hombre al que le llamábamos reverendo Bob y el reverendo Bob era miembro de lo que se llama 'la iglesia de la vida universal'».

El actor ha explicado que en Estados Unidos si te declaras como iglesia tienes muchas probabilidades de quedar exento de pagar estos impuestos y que aquella se creó «simplemente como forma de evitar pagar impuestos».

Así, Bryan Cranston ha explicado que en el resort en el que estaba trabajando entonces se celebraban bodas, pero llegó un momento en el que se equivocaron y reservaron dos en el mismo día.

«Entonces el reverendo Bob me dijo: 'Yo voy a oficiar una y tú tendrás que oficiar la otra'. Yo tenía 19 años, el pelo a la altura de los hombros, estaba abrasado por el sol y era una especie de hippie tardío».

Pese a ello, el actor no dudó en acudir a la dirección que le habían dado y ejercer como cura en aquella boda. «Fui al lugar, era un pequeño aeropuerto, y conocí a los novios. Cuando les dije que era el cura se me quedaron mirando completamente sorprendidos». 

La ceremonia se celebró en una pequeña avioneta con seis asientos. Él se sentó en el de copiloto, mientras que los novios y los testigos lo hicieron detrás de él.

«Yo estaba muy nervioso, tenía un libro para leer el texto y unos poemas. No sabía muy bien qué hacer y veía por el rabillo del ojo que el piloto me miraba con cara de 'no tienes ni idea'».

Los novios le pidieron a Bryan que empezará el enlace cuando estuvieran sobrevolando el cartel de Hollywood y cuando llegó aquel momento el actor se tuvo que dar la vuelta en el asiento para poder realizar la ceremonia.

«El ruido de la avioneta era tal que tuve que gritar todo y ellos estaban allí sentados, serios y mirándome. Yo por dentro me estaba muriendo, tenía 19 años y me quería morir», ha confesado. «Fue un momento de tierra trágame total». 

La venganza de los arenques

Ejercer como cura no ha sido el único trabajo que ha tenido Bryan Cranston antes de volcarse de lleno en la actuación. «Has hecho cosas desde muy joven», ha destacado Pablo Motos en 'El Hormiguero'. «Y yo quiero parar aquí. Has sido pintor de brocha gorda». 

El norteamericano ha explicado que aunque no es un profesional de este sector cuando tenía 17 años trabajó pintando casas y que su jefe tenía una forma muy particular de vengarse de los clientes que no le pagaban.

«Mi jefe era un hombre muy callado, de ascendencia indoamericana, muy grandote y muy callado. Y tenía sus propios métodos si alguien no le pagaba». 

«Una vez fuimos a una casa con unos arenques enormes y yo no sabía que íbamos a hacer. Y lo que él hizo fue desmontar una de las unidades exteriores del aire acondicionado y me dijo: 'Tira uno de los peces por cada uno de los conductos'».

«Yo debía tener 17 años e hice lo que mandaba, por lo que fui tirando cada uno de los animales por cada conducto en el piso de arriba y luego lo hicimos en el de abajo». 

Bryan Cranston ha confesado que su jefe se vengó de aquella forma porque los arenques son peces que «una vez que empiezan a pudrirse penetra en cualquier material y es un olor que no se va a poder quitar nunca, ni aunque desmontes todo el sistema del aire acondicionado y todos sus conductos ahí se queda».