Efectivos sanitarios con equipos de protección individual atendiendo un paciente durante la emergencia del Coronavirus

La teoría que demuestra el verdadero origen del coronavirus. Te la contamos

A pesar de las teorías que señalan al virus como una creación de laboratorio, la comunidad científica defienden el origen natural de la pandemia.

Desde que se inició la crisis del coronavirus han sido muchas las informaciones que buscan arrojar luz sobre el origen de este desconocido virus. 

Entre todas las teorías siempre hubo una a la que la comunidad científica otorgó validez, por lo menos tras la realización de las primeras investigaciones. 

Hasta el momento se apunta a Wuhan como el epicentro del virus, señalando concretamente al mercado de animales exóticos  de la ciudad, donde el virus que afectaba a un pangolín habría mutado hasta infectar a los humanos. 

La principal hipótesis es que el virus SARS-CoV-2 llegó de un murciélago a un pangolín y que este lo transmitió a los humanos, tal y como ocurrió  con el SARS-CoV-1 (civetas) y el MERS (camellos).

Son muchos los expertos y las investigaciones que certifican que el origen del virus si se encuentra en la naturaleza, concretamente en especies portadoras de virus como son los murciélagos y pangolines.

Sin embargo, numerosas fuentes han intentado desacreditar este origen aludiendo a la teoría conspiratoria de que el virus fue una creación de laboratorio del Gobierno de China o la contra-teoría que sitúa a Estados Unidos como el culpable de crear el virus e introducirlo en China.

El Pangolín

El pangolín  es uno de los animales más cazados y traficados del mundo debido a la alta demanda de su carne, que es consumida por los humanos, y sus escamas que son parte fundamental de muchos remedios de la medicina tradicional. 

El problema claro está en las condiciones de insalubridad en la que viven estos animales cuando están en cautiverio, especialmente cuando  son  vendidos vivos en mercados  de comida húmeda como el de Wuhan

Estas pésimas condiciones de cautiverio provocan que los pangolines presenten deficiencias en su sistema inmune y supongan un riesgo para la salud humana. 

Diversas investigaciones

Las investigaciones que apuntaban al pangolín como un animal de riesgo para la trasmisión de virus al ser humano empezaron a realizarse incluso antes de la aparición del primer caso de Covid-19  en Wuhan. 

Según señalaba un artículo de 'The Conversation', una investigación publicada a finales de 2019, que serviría más tarde para conocer el genoma del SARS-CoV-2, ya situaba al pangolín malayo como transmisor de virus y otros patógenos al ser humano. 

En dicho artículo, Manuel Peinado Lorca, investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá, señalaba que «existen argumentos científicos más que suficientes para probar que el SARS-CoV-2 es una zoonosis vírica originada en murciélagos y luego transmitida a través de otros mamíferos a los seres humanos».

Jordi Serra Cobo, investigador del Instituto de Investigación de la Biodiversidad  de la UB, señala que «los murciélagos, como especies reservorio, siempre han tenido virus» y apunta a los seres humanos como los causantes de que esa trasmisión se produzca en este momento.

«Las alteraciones masivas de los ecosistemas  como consecuencia de fenómenos como la deforestación aumentan el contacto entre los humanos y las llamadas especies reservorio, lo que aumenta la probabilidad de transmisiones de virus no conocidos entre estas especies y la especie humana» subraya Serra Cobo.

Una investigación publicada el 17 de marzo en 'Nature Medicine' también concluyó que «el SARS-CoV-2 no es un diseño de laboratorio  o un virus fabricado a propósito».

Claro está que se seguirán llevando a cabo investigaciones que arrojen más luz al origen de este virus, pero hasta el momento no hay ningún indicio que indiquen que este terrible virus no fue fruto de la naturaleza.