Imagen de Pedro Sánchez con la mascarilla sanitaria en el Congreso de los Diputados

El proyecto del presidente de Mercadona que hace temblar a Pedro Sánchez

La idea de un país circular y de cooperación entre territorios va en dirección opuesta a la España de Sánchez e Iglesias

La pandemia del coronavirus se ha llevado por delante todo lo que se ha encontrado en el camino. Y a pesar de la euforia por haber resistido al temporal, el Gobierno de coalición también se tambalea por las grietas abiertas en su seno. Será una legislatura larga, dicen los expertos, pero la España de Pedro Sánchez también tiene fecha de caducidad. 

En realidad, el problema es algo más profundo y no se agota en Pedro Sánchez, ni en Pablo Iglesias. Porque si algo ha puesto de manifiesto la pandemia es la división existente en España. Y no solo en un sentido político. Las élites territoriales han abandonado hace tiempo la búsqueda de un proyecto común para centrarse en su posicionamiento de cara al exterior.

La globalización ha hecho que los territorios miren continuamente hacia el exterior y se olviden de trabajar juntos por un proyecto común. Así ha sucedido con las élites catalana y vasca se han desconectado del centro para acelerar su conexión con los mercados extranjeros, y la élite madrileña se ha apoyado en un nuevo modelo basado en el ladrillo y las empresas del Ibex.

emoji regaloGRAN SORTEO ESPAÑA DIARIO: ¡Gana un vale de 100€ para gastar en Zara y todas las tiendas Inditex (Stradivarius, Pull&Bear, Bershka,...)! ¿A que esperas? ¡Participa ya al sorteo, es gratis! PINCHA AQUÍ y apúntate. ¡Es muy fácil!

Y aunque parezca que estén permanentemente en competencia, estas tres élites están ligadas por algo en común: su alejamiento de España. Con diferentes puntos de vista, comparten un mismos pesimismo respecto a España y, considerando la imposibilidad de su reforma, renuncian a sumar esfuerzos para impulsar de nuevo el proyecto nacional.

La excepción a todo eso es Juan Roig, presidente de Mercadona y empresario de éxito con una visión de país. Su idea de que, por muy bien que le vaya a su empresa también caerá si se hunde el edificio, va en el camino opuesto al resto de las élites españolas, convencidas de que cuando la estructura se viene abajo basta con cambiarse de edificio.

La idea de Roig es sumar esfuerzos para reparar las grietas de la vivienda. Y lo puedo en práctica al estallar la crisis sanitaria: su empresa importó material sanitario cuando escaseaba, y ha destinado parte de sus beneficios a actividades para impulsar a la Comunidad Valenciana. 

Pensar en términos nacionales

El empresario valenciano tiene la ventaja de tener el poder absoluto sobre su empresa, y sus decisiones no están condicionadas por los accionistas. Además, su empresa está anclada al territorio y su éxito no depende del comercio exterior, sino de disponer de las infraestructuras adecuadas y de una población con suficiente dinero para gastar.

Eso hace que a diferencia del resto de las élites españoles, Juan Roig no piense en términos regionales ni internacionales, sino nacionales. Su visión le ha llevado a impulsar el corredor mediterráneo, con el que quiere conectar el sur con el norte para proyectarse a Europa, además de dar lugar a un nuevo concepto de España.

El apoyo de Ximo Puig

Roig tiene el apoyo de Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana y uno de los barones socialistas más influyentes. La idea que Ximo Puig difundió entre los empresarios en Barcelona consiste en crear una comunidad de intereses más allá de las regiones, que favorezca una dinamización de los recursos y una multiplicación de los beneficios de la zona.

El proyecto tiene la virtud de conjugar dos soluciones. La solución a la crisis económica que vive España. Y la solución a la crisis territorial que arrastra el país desde hace tiempo con el «procés» catalán. Su idea podría encontrar un nuevo impulso si Salvador Illa resucita al PSC en las elecciones en Cataluña, como señalan todas las encuestas.

Adiós a la España de Pedro Sánchez

La realización del sueño de Juan Roig y Ximo Puig tendría un efecto inmediato en el panorama político español. Sería un punto de inflexión que desmontaría el proyecto de Pedro Sánchez y Unidas Podemos, apoyado precisamente en las élites catalana y vasca. La nueva idea circular de España permitiría reavivar al empresariado catalán agotado con casi una década de «procés» y resucitar a los socialistas andaluces con el corredor mediterráneo.

Una vez intentada la coalición de izquierdas, PSOE y Unidas Podemos emprenderían así caminos opuestos. Unidas Podemos, en el empeño de seguir buscando a la España plurinacional, se desangra en votos y pierde poder en los territorios. Los socialistas, guiados por Ximo Puig y Juan Roig, conseguirían crecer en Cataluña, Andalucía y Valencia para volver a ser decisivos en País Vasco y Madrid.