Test serológicos realizados en Nápoles

El grave problema que ha reconocido el Gobierno para salir en mayo de casa

Las medidas de las fases de desescalada que comenzarán a ponerse en marcha a partir del 10 de mayo se tomarán sin conocer un dato muy importante.

La desescalada que plantea el Gobierno  de las restricciones de confinamiento tienen la vista puesta en el 10 de mayo. Ese día finalizará la prórroga que el Ejecutivo busca aprobar en el día de hoy en el Congreso de los Diputados. 

Aunque no se descarta que el estado de alarma se pueda seguir prolongando más allá de esta fecha, lo que está claro es que a partir de este día empezarán a desarrollarse las fases de desescalada  que tienen como objetivo incorporar a gran parte de las plantillas a sus puestos de trabajo. 

Las fechas y las medidas aún no están claras, puesto que es necesario evaluar el ritmo de decrecimiento de la pandemia en nuestro país. 

Estudio de seroprevalencia

Sin embargo, para que estas fases se empiecen a desarrollar de manera segura para los ciudadanos existe un dato que sería de gran relevancia para tomar medidas que eviten una segunda oleada del virus. 

Este dato es el que determinará el grado de expansión del virus en nuestro país  y se obtendrá a través del estudio de seroprevalencia que prepara el Gobierno para conocer el grado de inmunidad al virus. 

Este estudio se realizará de forma aleatoria a casi 90.000 personas  de un total de  36.000 hogares seleccionados por el Instituto Nacional de Estadística. Con esta muestra se pretende obtener una aproximación al número de personas que podrían ser inmunes al virus. 

«Es muy importante para nuevas fases saber el número real, o al menos una estimación lo más precisa posible, del número de personas que se han infectado», ha reconocido el propio director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón. 

Retraso en el estudio

El problema es que, tal y como reconoció Simón en el día de ayer,  el estudio se retrasará unos días  debido a la dificultad que requiere su puesta en marcha. «No es un estudio fácil, requiere de una buena coordinación con las comunidades autónomas y una correcta organización logística» reconocía el epidemiólogo.

Según  las previsiones más optimistas  el estudio comenzará el lunes con un piloto y podría prolongarse hasta ocho semanas, por lo que quizás, con suerte, el 10 de mayo se tengan algunos resultados preliminares  de la primera tanda de pruebas.  

Esto supone que  las primeras medidas de relajación del confinamiento se tomarán sin tener en cuenta este dato  considerado fundamental. Quizás por esta razón Fernando Simón quiso restarle valor al estudio señalando que «es una información importante pero no la única».

Otra razón también puede deberse a las propias previsiones de Sanidad en cuanto a los resultados del estudio. «Puede dar valores reales del número de personas que han sido infectadas y que, por lo tanto, podrían ser inmunes, pero lo cierto es que no esperamos que el porcentaje sea tan alto como para que sea un único valor», señalaba Fernando Simón.

Sin embargo, diversos expertos coinciden con Simón en señalar que el estudio es una herramienta muy útil pero no imprescindible para tomar decisiones. 

«Aunque vaya a empezar más tarde, lo importante es que se haga muy bien. Sería aconsejable contar con la mejor información posible sobre la incidencia en la población, pero mientras, lo que hay que hacer es preparar al sistema y tener en alerta la vigilancia epidemiológica por si surgen casos, localizarlos, aislarlos y, si es necesario, dar marcha atrás» señalaba a 'El País'José Martínez Olmos, experto en salud pública y secretario general de Sanidad entre 2005 y 2011.