Un ejemplar de mascarilla 'Garry Galaxy' retirado por Sanidad

El problema de los que llevaron las mascarillas confiscadas el viernes

Distintos colectivos sanitarios se han mostrado muy indignados con el Gobierno por las mascarillas defectuosas que pusieron el riesgo su salud durante varios días.

El error del Gobierno al distribuir por numerosos centros hospitalarios y residencias de mayores mascarillas ineficaces para repeler el virus fue mayúsculo. 

Tras comprobar que dicho material sanitario estaba muy lejos de cumplir la normativa, el Ejecutivo se vio en la obligación de retirarlas de manera urgente el pasado viernes. 

Sin embargo, el daño ya estaba hecho y gran parte del personal sanitario ya había empleado el material defectuoso,  incrementando el riesgo de contagio de estos colectivos tan expuestos al virus. 

La indignación de los distintos colectivos sanitarios es completamente lógica. Durante varios días estuvieron sobreexpuestos al virus mientras tenían la completa confianza de estar bien protegidos. 

Tres días altamente expuesta

Este es el caso de Ana y una decena de auxiliares de servicio en la residencia de mayores de Nuestra Señora del Carmen, en Madrid. 

Según el relato que recoge 'El Mundo', la sanitaria tuvo que vestirse durante un mes con bolsas de basuras, por lo que la llegada de un lote de mascarillas fue una excelente noticia para su centro de trabajo. 

Nunca se esperarían estos trabajadores que el material repartido por el Gobierno no sirviese para contener la entrada del virus. «Todos sabemos dónde estamos trabajando y somos conscientes de que podemos contagiarnos, pero pensábamos que ahora sí estábamos protegidos» señalaba la mujer. 

«Ahora somos carne de cañón para que en una semana empecemos a tener síntomas», se lamentaba la auxiliar sanitaria a la vez que  exigía que le hiciesen el test a todos los trabajadores expuestos por culpa de las mascarillas.

Críticas al Gobierno

El Ministro Salvador Illa señaló en la rueda de prensa del pasado viernes que el «el Gobierno ha evitado que fueran usadas las mascarillas que estaban en mal estado», una declaración que ha levantado aún más resquemores entre el colectivo sanitario.

«Es obvio que no es verdad. Llevamos varios días usándolas, al menos desde el martes. Durante tres días estuvimos con esas mascarillas en la que denominamos zona roja por la presencia de pacientes con síntomas de Covid-19» contradice al ministro la auxiliar de Nuestra Señora del Carmen, una opinión que comparten colectivos sanitarios de otras comunidades autónomas. 

Elena Moral, una de las portavoces del sindicato mayoritario del sector público, CSIF, denuncia que «de nuevo,  la improvisación y no testar el material  han puesto en riesgo a los trabajadores», exigiendo que todos esos trabajadores sean puestos en cuarentena.