Científica treballant al laboratori en busca d'una vacuna contra el coronavirus

La gente no se podrá vacunar durante este año ni en 2021: Toda la verdad a la luz

Son palabras del investigador Vicente Larraga, uno de los tres científicos del CSIC que están desarrollando una vacuna para el coronavirus.

Desde el inicio de la crisis del coronavirus los científicos trabajan a contrarreloj para encontrar una vacuna eficaz contra el virus.

Sin embargo, siempre se ha advertido de la lentitud en los plazos, puesto que el desarrollo de una vacuna conlleva múltiples estudios y testeos que deben realizarse antes de poder comercializarse.

Ya sabíamos, por lo tanto, que la vacuna tardaría en llegar a pesar del buen curso que llevan las investigaciones en todo el mundo, aunque quizás no esperábamos que tendríamos que esperar hasta el 2022. 

«La población en general no se podrá vacunar hasta 2022»,  advertía con rotundidad Vicente Larraga, investigador de una de las tres vacunas contra el coronavirus que desarrolla el CSIC en estos momentos.

La vacuna desarrollada por el equipo de Vicente Larraga

Su vacuna, a diferencia del resto que se están desarrollando en nuestro país, es una  vacuna de ADN. Esto significa que, a diferencia de las vacunas de ARN, no se introduce ningún virus en el organismo, sino una molécula de sintética de ADN con genes de la proteína de enganche del virus.

En una entrevista concedida al periódico digital 'Nius', el investigador explicaba el motivo por el cual la vacuna tardaría tanto en llegar.

«Los tiempos biológicos son los tiempos biológicos, no los puedes modificar, el proceso de desarrollo de una vacuna tiene sus tiempos. Lo diga Trump, o lo diga quien lo diga» señalaba el investigador al ser preguntado por la  presión que ejercían algunos políticos  para dar con la vacuna cuanto antes.

Según explicaba el investigador, todas las vacunas que se están desarrollando en este momento aún están pendientes de la fase 3, que es la  fase de los ensayos en miles de personas después de los ensayos in vitro, con ratones y otros animales como pueden ser los monos.

El riesgo de adelantar los plazos de las vacunas

Sin embargo, el investigador ha señalado que ya hay algunas compañías que están arriesgando para adelantar los plazos de la vacuna, a pesar de no estar comprobado que su nivel de eficacia sea suficiente.

«Una vacuna merece la pena si protege al menos al 60% de la población, y ésa hay que hacerla en un tiempo razonable», señalaba el investigador. 

Larraga se ha mostrado contrario a la actuación de algunas compañías farmacéuticas que ya han anunciado la  producción de miles de dosis  de vacunas a pesar de no contar con todas las garantías.

«Es bastante arriesgado, y es la primera vez que se hace. Siempre se pasa de fase en fase, el desarrollo de una vacuna es secuencial.  En este momento, se están adelantando fases. Si sale bien, la ventaja económica que les da es tremenda», advertía el investigador del CSIC.

2022, el año para la vacunación de la población sana

El investigador considera que si se siguen los plazos estimados y se cumplen con rigurosidad todas las fases del desarrollo «a lo largo del año que viene podríamos tener una vacuna con las dosis suficientes para poder vacunar a los grupos de riesgo».

Sin embargo, la vacuna para la población en general tardaría algo más en llegar. «Alguien joven y sano, que no sea de riesgo, se podrá vacunar en 2022, o a finales de 2021 como muy pronto», sentenciaba el investigador.