El president del govern espanyol, Pedro Sánchez, durant una intervenció al Congrés dels Diputats

El plan del Gobierno y cómo cambiará las pensiones en España

Está prevista una comisión en septiembre para presentar una resolución

La epidemia mundial y el posterior estado de alarma que se tuvo que imponer como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, ha derivado en una crisis económica y, por lo tanto, en la búsqueda de soluciones para poder hacerle frente. 

Entre aquellas cosas que se han visto afectadas, se encuentran las pensiones que reciben cada año las personas mayores. Y es por eso que el Congreso de los Diputados está intentando encontrar una solución para que no se vean afectadas de sobremanera. 

Para conseguir este plan, la comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo se han dado este mes de agosto para llevarlo a cabo.  

El objetivo es conseguir elaborar un borrador para septiembre antes de que surjan nuevas competencias a las que hacerle frente. 

José Luis Escrivá, el titular encargado de este departamento, deberá, entonces, compadecer en la comisión para explicar detalladamente la resolución que hayan elaborado. 

Los cambios en las pensiones

Todavía no se conoce cómo será el cambio en las pensiones. Sin embargo, parece ser que uno de los puntos clave será la revalorización de las mismas conforme al IPC nacional, pese a que esta es una medida que provocó desacuerdos en el pasado, parece que ahora casi todos los grupos políticos están a favor de ella. 

También pretenden llevar a cabo algunas medidas para terminar con el déficit con el que cuenta actualmente la Seguridad Social, para lo que se ha contemplado el incremento de la dotación mínima del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que actualmente se encuentra en el 5% y que podría pasar al 7%.

Por otra parte, el Gobierno también planteará en la comisión que el Estado tendrá que compensar de la falta de cotización de algunos colectivos, como es el caso de las mujeres que han tenido que parar de trabajar para quedarse al cuidado de sus hijos o de personas dependientes. 

Sin embargo, por lo que parece ser, se hará a través de una inyección de fondos que se ejecutaría cada año con los Presupuestos Generales del Estado.

No obstante, hay una consecuencia que es inevitable: el aumento de la edad de jubilación a los 67 años, con la finalidad de retrasarla poco a poco para conseguir regularizarla dentro de unos años.