Imagen de archivo de una playa

Alerta en Madrid: Piden suspender el baño en ríos y pantanos por la carga viral del agua

Los principales colectivos ecologistas de la comunidad piden esta medida ante las advertencias de los sanitarios

Los principales colectivos ecologistas de la Comunidad de Madrid  han reclamado al gobierno autonómico que regule y suspenda el baño en todas las masas de agua no tratada que existen en la región, como puedan ser ríos, pantanos o presas.

Los grupos ecologistas han subrayado que tanto el CSIC como el Ministerio de Sanidad han desaconsejado el baño  en los ríos y en los embalses debido a la posible carga viral del agua dulce no tratada, en el marco de la  pandemia del coronavirus y ante el temor de un posible rebrote

En ese sentido, han pedido que se suspenda el baño en algunos lugares que suelen estar «masificados» durante el periodo estival, como puedan ser Las Presillas de Rascafría, el Pontón de la Oliva en Patones, el pantano de San Juan en San Martín de Valdeiglesias y Navas del Rey, el pantano de Picadas en Pelayos de la Presa o el río Alberche en Aldea del Fresno.

El problema de las aglomeraciones

Además, los colectivos ecologistas han alertado de la posibilidad de que se conformen aglomeraciones de personas en el entorno natural de la Comunidad de Madrid, por lo que han pedido que se cierren todos los aparcamientos habilitados para la llegada de visitantes en los parajes naturales más visitados de la región y que los grupos organizados no superen las 20 personas durante la Fase 1 de la desescalada.

«Esta es una forma de disuadir la visita y redirigir la demanda hacia los cascos urbanos o sus zonas perimetrales», han señalado estos colectivos, apuntando a que la medida «aumentará el consumo en los negocios locales». Según estos grupos, existen en la Comunidad de Madrid un total de 28 puntos «conflictivos», donde las autoridades deben «prestar más atención».

Los grupos Ecologistas en Acción, GRAMA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, ARBA y Jarama Vivo han reclamado la puesta en marcha de una campaña de comunicación institucional «clara, urgente y de peso» y han pedido que sus reivindicaciones no se vean como “arbitrarias y caprichosas”, sino como “necesarias para proteger la salud de la población y para la conservación del medio ambiente”.