Varios billetes de 50 euros

A punto de confirmarse el mayor temor económico en España

Solo en este mes se perdieron más de 122.000 empresas y autónomos empleadores, una caída cuatro veces superior al peor mes de la crisis de 2008.

A estas alturas ya somos conscientes de que el  impacto económico de la crisis del coronavirus es mucho más grave de lo que se temía en un principio.

Los políticos tenían la esperanza de que la crisis produciría un hundimiento temporal de la economía durante el estado de alarma, pero una vez finalizado se produciría una  recuperación en forma de V que permitiría regresar al punto de partida. 

Sin embargo, a medida que se prolonga la crisis y vislumbramos una  salida del confinamiento muy lenta y progresiva se constata que la recuperación económica en forma de V no se podrá producir.

El fuerte impacto de la crisis está destruyendo el tejido productivo  (oferta) a un ritmo muy elevado y reduciendo las rentas de los hogares  (demanda), lo que provocará que la recuperación económica sea lenta y a largo plazo.

Recuperación lenta

Solo en este mes, se perdieron más de 122.000 empresas y autónomos empleadores, una caída cuatro veces superior al peor mes de la crisis de 2008. Pero la caída de la actividad no solo está siendo muy profunda, también se prevé que sea duradera en el tiempo, especialmente en algunos sectores como el turístico. 

Si se analizan los sectores más afectados, el comercio y el turismo son los que destacan, con más del 10% de las empresas cerradas.

Las empresas que logran sobrevivir, quizás en agosto y septiembre puedan recuperar algo de actividad gracias al turismo nacional, pero nunca podrá recuperar las enormes pérdidas generadas.

Además, las restricciones de  movilidad se seguirán prolongando a lo largo del año y no se espera que se pueda volver a la completa normalidad hasta que aparezca una vacuna contra el virus. 

Temporalidad en España

Sin embargo, el turismo y el comercio no han sido las únicas empresas afectadas. La industria manufacturera ha perdido más de 3.700 empresas empleadoras, la construcción ha perdido más de 16.000 empresas y el transporte más de 5.000 empresas.

El problema en España es que es  el país de la Unión Europea con mayor nivel de temporalidad, superior al 26%, por lo que estos trabajadores están en riesgo de perder su empleo o no recuperarlo si la actividad no se recupera lo suficiente. 

La situación no puede ser más desalentadora. Las últimas previsiones de los analistas apuntan a que España no recuperará el nivel de PIB previo a la pandemia hasta, al menos, el año 2022.