El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa durante una cumbre en la Unión Europea

Decisión drástica de Pedro Sánchez con el fútbol y la Liga española

La Real Sociedad había estudiado el regreso paulatino y voluntario de sus jugadores a partir de mañana, pero el Consejo Superior de Deporte ha mostrado su negativa de reanudar los entrenamientos por el momento.

El Gobierno de España lo tiene muy claro. Una cuestión es que se reactive la actividad laboral no esencial para evitar daños aún más profundos en nuestra economía y otra muy distinta es que se ponga en marcha la actividad deportiva.

La Real Sociedad  había estudiado el regreso paulatino y voluntario de sus jugadores a partir de mañana, coincidiendo con el primer día laborable en País Vasco después de la relajación de las medidas de confinamiento. 

El club donostiarra tenía previsto que los jugadores empezaran a ir de uno en uno a  Zubieta  para iniciar entrenamientos individuales. La idea era que los futbolistas no coincidieran entre ellos y que no hicieran uso de instalaciones como los vestuarios para evitar cualquier riesgo.

Sin embargo, el Ejecutivo ha frenado de golpe las pretensiones de la Real Sociedad con una llamada realizada por la presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD),  Irene Lozano, al presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay

Llamada del Consejo Superior del Deporte

Los argumentos del CSD se basaron en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, que establece en su artículo 10.3: «Se suspende la apertura al público de los museos, archivos, bibliotecas, monumentos, así como de los locales y establecimientos en los que se desarrollen espectáculos públicos, las actividades deportivas  y de ocio indicados en el anexo del presente real decreto».

El club donostiarra ha aceptado sin oposición la decisión del CSD de no reanudar los entrenamientos, aunque sostienen que esa decisión no se fundamenta en el Real Decreto anteriormente señalado.

A su entender, el decreto habla de  «apertura al público» y los futbolistas son trabajadores del club al igual que los empleados de mantenimiento de los campos, que con las debidas precauciones de seguridad siguen acudiendo a Zubieta a realizar su labor.

Unión y diálogo

Consciente de la ambigüedad del decreto, la presidenta del Consejo optó por un  tono cordial más cercano al entendimiento que a la prohibición. 

La preocupación de Irene Lozano residía en el miedo a una reacción en cadena del resto de clubes  españoles, que podrían reivindicar el derecho de sus deportistas de acudir a entrenar. 

Por este motivo la presidenta estableció un diálogo cercano en el que le transmitió su parecer a Jokin Aperribay, que rápidamente accedió a no contradecir el espíritu de la norma y suspendió de inmediato el plan de entrenamientos. 

Irene Lozano, contenta por la decisión responsable del club donostiarra, publicó en  Twitter  su sentir tras este debate: «Diálogo y entendimiento siempre. Para retomar cierta normalidad es clave cumplir con el confinamiento. Volverán los entrenos, pero no como gesto insolidario o irresponsable del fútbol, sino como un peldaño más en el camino de una sociedad que recuperará poco a poco la normalidad».