Un sanitario con una mascarilla en la mano

Mucho cuidado: Señalan la parte más débil del plan de desescalada (y da miedo)

No hay ni personal ni medios tecnológicos para poder hacerse cargo del problema

Ignacio Rosell, asesor técnico de la Junta de Castilla y León, explicó para el medio ‘El Confindencial’ que uno de los grandes  obstáculos  que puede afectar el plan de  desconfinamiento  del Gobierno es no tener ningún plan ni estrategia para el rastreo de contactos de las personas infectadas.

Y es que, según el experto, «llegó un momento, a mediados de marzo, en el que llamabas a un familiar de un infectado, colgabas, te ponías a actualizar su ficha y al segundo sonaba otra vez el teléfono. Así las 24 horas del día. Era imposible, todo se desbordó. Dejamos de rastrear contactos y seguimos sin poder hacerlo. Y eso es preocupante». 

El personal encargado de rastrear los contagiados se vio totalmente desbordado por las miles de llamadas recibidas al día, algo que incapacitó este sistema para controlar la epidemia. Países como Francia, Reino Unido y EEUU ya cuentan con un plan de ‘rastreo’  del virus, algo que demandan los epidemiólogos españoles, ya que si no se pone solución a esto, la desescalada conseguida por el momento podría verse afectada.  

'Las tres T'

Días después,  Tedros Adhanom, director general de la OMS, recomendó hacer tests a todos los sospechosos, siguiendo la estrategia de  las tres T: ‘test, track and trace’ que se traduce como ‘testar, localizar, y hacer seguimiento de aquellos contactos más estrechos’.

Esto ayudaría a que el círculo de transmisión se viera fracturado. «Si dan positivo,  aíslenlos, encuentren a quienes han estado en contacto estrecho hasta dos días antes de que desarrollaran síntomas, y háganles test también a ellos», explicaba Tedros Adhanom.

Este sería el  ‘rastreo de contactos’  que España fue incapaz de seguir debido a que no cuenta ni con técnicos de rastreo, ni con la  tecnología necesaria  para realizar este proceso. Y es que, en países como China o Corea del Sur, lo que han hecho es utilizar  sistemas informáticos  en tiempo real a través de aplicaciones para poder saber las ubicaciones de los contagiados.

Así, también se puede saber con qué personas mantuvieron contacto para poder realizar tests y aislarlos. Así se ataca de lleno a los contagios, evitando que se propague el virus. Y es que, en países como  China o Corea del Sur, esto es algo que ya se venía preparando y haciendo años atrás. En cambio, a España le pilló de sopetón, algo que hizo que colapsaran los sistemas.  

Y es que, según explica Ignacio Rosell, «para toda la provincia de Valladolid, unos 520.000 habitantes, tenemos solo tres epidemiólogos, que en realidad son dos más uno de refuerzo. Lo mismo ocurre en León. En Salamanca, solo tenemos dos… Así, en el resto de provincias. Y ya estábamos infradotados, pero ahora la epidemia ha arrasado con todo». Pese a que la OMS recomendó un médico por cada 100.000 habitantes, no hay personal  para atender ni controlar a tanta población... Pero este no es el único problema.

Un sistema informático obsoleto

Y es que las  Comunidades Autónomas no cuentan con un sistema informático para que se puedan realizar estos rastreos, ya que se está utilizando un sistema que se ha quedado totalmente anticuado. Cada CCAA tiene un sistema diferente y esto, además, hace imposible que se puedan controlar de manera central. 

Desde Salud Pública  se exige un sistema para poder trabajar, según explicó una fuente anónima para ‘El Confidencial’: «Ahora, todo lo que tenemos son archivos de Excel  que nos enviamos arriba y abajo. Así no se puede trabajar. Necesitamos un sistema informático moderno, no un programa de los ochenta, algo que todos podamos usar en tiempo real  para ver y recibir datos».

«¿Por qué el CNE o Sanidad no impulsan esto? Italia lo ha hecho. Portugal está en ello. Están usando la herramienta Go.Data de la OMS, y es buena. Sin esto es imposible, estamos duplicando trabajo y perdiendo el tiempo» se cuestiona la fuente anónima.

La herramienta  Go.Data podría facilitarlo todo. Y es que sirve para  recolectar datos de campo durante epidemias o emergencias sanitarias. Permite investigar casos haciendo seguimientos de contactos y se adapta a diferentes escenarios.

Pero, como es obvio, esta aplicación no es una solución instantánea al problema, y es que estas herramientas también tienen problemas  tecnológicos. Por eso, algunos países están optando por reforzar estos sistemas con métodos manuales, algo que implicaría la contratación de cientos de personas. Sin duda, estamos ante una problemática difícil de solucionar, algo que podría afectar de forma directa al plan de desescalada del Gobierno