Pablo Picasso con las manos abiertas y mostrando las palmas

La increíble vida y obra de Pablo Picasso

El pintor malagueño creo una obra inabarcable y es considerado el artista más importante del siglo XX

Basta citar su nombre para que inmediatamente se produzca un sentimiento de admiración y respeto: Pablo Picasso, ¡qué artistazo! Probablemente fue el pintor más influyente del siglo XX. Creador de una obra enorme, diversa, innovadora y única que además de hacerle rico le convirtió en una de las personalidades más destacadas y famosas de su tiempo.

Polémico, controvertido, genial, visionario, dueño de un talento apabullante y con una increíble capacidad de trabajo, Su arte es multiforme y cambiante y se alimenta del pasado y del presente para anticipar el futuro.

El arte contemporáneo no sería lo que es ahora sin la presencia arrolladora de este malagueño que amplió las fronteras del arte, abrió nuevas sendas creativas y tuvo una biografía apasionante.

Infancia y juventud

Pablo Ruiz Picasso nació en Málaga en 1881. Fue un niño independiente y con mucho carácter. Según palabras del propio artista: «Cuando yo era niño, mi madre me decía: si llegas a ser soldado, serás general. Si cuando seas mayor eres monje, llegarás a ser Papa. Pero en lugar de todo eso fui pintor y terminé siendo Picasso.»

Su padre José Ruiz y Blasco fue pintor y trabajaba como ayudante de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Málaga y como conservador del Museo Municipal. Fue el primer profesor de su hijo y la influencia paterna fue fundamental para que en el joven se despertase la vocación artística.

Desde muy pequeño Picasso tuvo talento para el dibujo y la pintura. Se conserva una obra  suya pintada a los seis años, "El pequeño picador amarillo", en donde ya se aprecia su dominio de los volúmenes y el color y la originalidad de su punto de vista y su planteamiento de las escenas.

En la adolescencia empieza a pintar obras realistas de magnífica factura como "La primera comunión" o "Ciencia y Caridad".

Picasso estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Es un decir eso de que estudió, porque el joven aspirante a pintor casi nunca asistía a las clases y prefería pasar la mayor parte de su tiempo en el Museo del Prado  en compañía la obra de grandes maestros como Zurbarán, Velázquez, Goya  o El Greco

Cuadro 'La Celestina', de Pablo Picasso
La Celestina, 1904 | Pablo Picasso

La etapa Azul

Al arrancar el siglo XX Pablo Picasso  ya ha experimentado una gran evolución que le hace destacar por encima de la mayoría de sus colegas contemporáneos. El reconocimiento de su talento todavía deberá esperar un poco más.

Son años de dificultades económicas y vida bohemia para Picasso que vive en Barcelona y se relaciona con los intelectuales y artistas más vanguardistas de la ciudad. Hace su primer viaja a París y queda deslumbrado por el Museo del Louvre y el trabajo de Toulouse-Lautrec  y Degas. 

En 1901 se suicida su amigo íntimo Carlos Casagemas, también artista. El propio Picasso diría años después: «Empecé a pintar en azul cuando me enteré de la muerte de mi amigo.»

La etapa azul de Picasso se basa en las figuras estilizadas y delgadas. Es evidente la gran influencia de El Greco  en este sentido. Los tonos son fríos destacando los azules y los verdes. Picasso  es una esponja que absorbe y hace suyo todo lo que le impresiona de otros artistas de su tiempo, de Gaugin los duros recortes y perfiles de las zonas de color, de Manet o Tolouse-Lautrec la temática social.

En la etapa azul los cuadros son tristes y sombríos, las temas escogidos son duros y reflejan la depresión que en esos años embargaba al artista. 

La etapa Rosa

Una de las características más destacadas de Picasso y muestra de su enorme genialidad es la evolución constante de su arte. Lo habitual en los artistas es que después de unos años de formación y de búsqueda de su propio estilo, una vez que lo encuentran se queden allí, especialmente si triunfan.

Sin embargo Picasso es un culo inquieto y nunca permanece parado en un mismo sitio demasiado tiempo. Experimenta, evoluciona y su arte cambia constantemente a lo largo de su carrera.

La etapa Rosa va de 1904 a 1906 y es completamente opuesta a la etapa anterior. De los tonos fríos y sombríos pasamos a los matices rosados, rojizos y anaranjados, los colores son cálidos y mucho más agradables. Picasso ha superado su depresión y su obra se llena de escenas familiares y artistas circenses, así como de personajes sacados de la Comedia del Arte italiana.

Cuadro 'Los tres músicos' de pablo Picasso
Los tres músicos, 1921 | Pablo Picasso

El Cubismo

En 1907 Pablo Picasso  y su amigo y colega Georges Braque empiezan a trabajar para asentar las bases del movimiento cubista del que serían los impulsores y sus máximos exponentes junto con Juan Gris. En esta etapa los colores son neutros, grises y tierras. Por primera vez incorpora a sus cuadros la técnica del collage.

Entre 1912 y 1919 Picasso evoluciona continuamente dentro del estilo cubista. Insiste en la técnica del collage y empiezan a reflejar la figura humana el tema del arlequín vuelve a aparecer y las sucesivas parejas del artista posan para modelos en distintas obras como "Mujer con guitarra" de 1911. 

En lo personal Picasso ya es una figura indiscutible en el panorama artístico mundial, su vida se llena de amantes y escándalos y es amigo y referente de los más grandes artistas vanguardistas de la época.

El Neoclasicismo 

Tras acercarse a la abstracción y al arte conceptual con el cubismo una vez terminada la Primera Guerra Mundial Picasso empieza a crear obras de inspiración neoclásica.

Son imágenes figurativas basadas en la figura humana con volúmenes marcados y potentes juegos de luces y sombras. Bajo la influencia de surrealismo se acerca al primitivismo. En esta etapa realiza obras tan aclamadas como "Las tres bailarinas" de 1925.

En 1927 Picasso se enamora de la adolescente Marie-Therese Walter, modelo de una de sus series de grabados más conocida: la Suite Vollard, finalizada en 1937. Un centenar de piezas de inspiración neoclásica en las que aparece por primera vez una de las figuras más icónicas del artista: el Minotauro.

Fragmento del cuadro Guernica de Pablo Picasso
Detalle del cuadro Guernica de 1937 | Pablo Picasso

El Guernica

En 1937 Picasso regresa al primitivismo, el cubismo y el expresionismo para realizar la que seguramente sea la más famosa de sus obras: "Guernica" es una obra descomunal e icónica fundamental en su trayectoria. Una explícita denuncia de los horrores de la guerra inspirada en el bombardeo de la localidad vasca por parte de la aviación alemana durante la Guerra Civil española.

Fue un encargo del gobierno de la República para la exposición universal celebrada en París ese mismo año y actualmente puede verse en el Museo Reina Sofía de Madrid.

La última etapa

Durante la Segunda Guerra Mundial Pablo Picasso  se queda en el París ocupado por los nazis. Su producción sigue siendo apabullante a la pintura, la escultura y el grabado se les suman la poesía y la dramaturgia. Al acabar la guerra se centra en la escultura muy influenciado por el concepto "ready made" iniciado por  Marcel Duchamp. Obras como "Cabeza de Toro" de 1952 y "La Cabra" de 1950 pertenecen e este periodo. 

Picasso nunca abandonó la pintura. Su admiración por Velázquez dará lugar a la serie "Las Meninas" de 1957. 

En 1961 se casa con Jacqueline Roque. Durante sus últimos años Picasso  se inspira en su esposa para realizar más de setenta retratos. En su última etapa mezcla y combina todos los estilos desarrollados a lo largo de su vida que anticipa algunas de las tendencias que llegarían después de su muerte en 1973.

Aún hoy la su influencia es patente en todos los órdenes y las disciplinas del arte de nuestro tiempo. Su huella es poderosa tanto en la pintura como en la escultura, la arquitectura o la instalación y la creación multimedia.