Imagen de una calle de Córdoba

La nefasta noticia que acaban de saber los bares de España en pleno confinamiento

El sector hostelero está siendo uno de los más perjudicados por la crisis del coronavirus y las previsiones de cara al futuro son si cabe más negativas.

La crisis del Covid-19 está dejando a nuestra economía en una situación muy delicada. Con una caída en el PIB del -13,4% estamos ante un escenario nunca visto en nuestro país. 

No solo hablamos de las pérdidas  que se están produciendo durante la etapa de confinamiento, sino las que se seguirán produciendo cuando empecemos la desescalada. 

A estas alturas ya todos somos conscientes de que no podremos volver a la normalidad hasta que se encuentre una vacuna eficaz, de forma que el escenario de futuro para muchos sectores estratégicos  en nuestro país es realmente negro. 

Vulnerabilidad de la economía española

Nuestra economía es muy frágil porque depende enormemente de sectores como la industria turística y hostelera, que no se recuperarán tan rápido como otros sectores y seguirán generando pérdidas a pesar de la progresiva relajación del confinamiento.

Además, estos dos sectores que van prácticamente de la mano se caracterizan por la estacionalidad de sus servicios, dependiendo en gran medida de la  temporada estival  y otras fechas señaladas como la  Semana Santa, un periodo que este año se cerró con pérdidas millonarias. 

El problema de la estacionalidad es que se traduce en la  temporalidad de las contrataciones. De esta forma, la gran mayoría de empleados en estos sectores firman contratos temporales en función del flujo de actividad, una situación que sin lugar a dudas mantendrá a muchas personas fuera del mercado laboral. 

Destrucción de empleo en el sector hostelero

De acuerdo con una macroencuesta realizada por Hostelería de España, el confinamiento ya ha originado el cierre definitivo de alrededor de 15.000 bares, un 5 % del total. 

Estos establecimientos se han visto en la obligación de cerrar sus puertas de forma permanente ante la imposibilidad de asumir los gastos del negocio sin generar ningún ingreso. 

Y las previsiones, lejos de mejorar,  auguran un futuro aún más complicado para el sector. 

Según la misma encuesta, el  58,9% de los establecimientos señalan que tendrán que reajustar la plantilla a consecuencia del confinamiento y, en caso de que la reactivación de la actividad sea muy lenta, podría obligar a echar el cierre a 40.000 bares  españoles, el 15% del total.