Terrazas de bares en Estocolmo llenas a pesar de la alerta por coronavirus.

El modelo que la OMS recomienda para salir a la calle (y no es el de España)

La Organización Mundial de la Salud ha avalado el modelo sueco a través de unas declaraciones del director ejecutivo del programa de emergencias sanitarias, Michael Ryan.

Desde el inicio de la crisis del coronavirus se ha cuestionado la gestión que cada Gobierno ha realizado en su país para paliar los efectos de la pandemia.

Mientras que algunos apostaron por restricciones muy severas, como es el caso de España e Italia, otros países como Portugal optaron por un confinamiento menos estricto y voluntario.

Sin embargo, dentro de todos los modelos de gestión hay uno que ha destacado principalmente: el de Suecia. El país nórdico ha centrado sus políticas en las recomendaciones y no en las prohibiciones. 

A diferencia del resto de países europeos y sus vecinos nórdicos, Suecia ha optado por mantener abiertos todos los colegios y negocios, recomendando medidas de higiene y distanciamiento social. 

Críticas al modelo de gestión sueco

Suecia ha decidido dejar en manos de los ciudadanos la responsabilidad individual de cumplir con estas recomendaciones, argumentando que es un  modelo más sostenible a largo plazo.

Esto ha levantado numerosas críticas entre científicos, medios de comunicación y políticos de todo el mundo. Algunos lo han tachado de «experimento» y otros como Donald Trump lo consideran un ejemplo de lo que no se debe hacer. 

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud  ha avalado el modelo sueco a través de unas declaraciones del director ejecutivo  del programa de emergencias sanitarias de la OMS, Michael Ryan. «Si queremos alcanzar una nueva normalidad, creo que Suecia representa un modelo futuro en muchos sentidos» señaló. 

Ryan considera que el modelo sueco es más consciente de que «el virus sigue presente, y como individuos, familias y comunidades, debemos hacer todo lo posible para reducir su transmisión, lo que supondrá ajustar la forma en la que vivimos nuestras vidas».

Apoyo con matices de la OMS 

Ryan considera que se ha  malinterpretado la estrategia sueca  y apoya a las autoridades de este país. El Gobierno sueco ha rechazado continuamente las críticas que acusan a su modelo de no controlar la enfermedad. 

«Existe la percepción de que no ha introducido restricciones ni medidas y que ha permitido que la enfermedad se propague libremente; piensan que Suecia ha optado por no controlar la Covid-19, pero nada más lejos de la realidad. Lo que ha hecho ha sido confiar mucho en sus ciudadanos para implementar el distanciamiento físico» señalaba el directivo de la OMS

Aunque Ryan ha señalado que «puede haber lecciones que aprender de nuestros colegas suecos» ha querido ser precavido porque «aún está por ver si ha tenido éxito o no» la cesión a los ciudadanos de la responsabilidad de mantener el distanciamiento social.

Además, avisa de que «las posibilidades de que la enfermedad se vuelva a desarrollar son bastante elevadas».

A pesar de que Suecia es uno de los países europeos con menos fallecimientos por coronavirus, sus cifras son considerablemente más altas que la de sus vecinos nórdicos. Con casi 2.600 muertos, sus datos están muy por encima de los 452 fallecidos en Dinamarca, los  207 de Noruega y los 206 de Finlandia.