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Menos vacaciones y menos pagas extras para los trabajadores afectados por un ERTE

Los ERTE también tendrán incidencia sobre la Declaración de la Renta

Con la llegada del coronavirus en España han sido muchas las empresas que han optado por hacer un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) a sus trabajadores. En España se han llegado a ver afectadas 4 millones de personas. Esta medida ha evitado engrosar las listas de paro del país, pero también hay un lado oscuro que afecta las pagas extras, las vacaciones y la declaración de la renta del año próximo.

Reducción de las pagas extra

Con la llegada de San Juan se acerca también el cobro de la paga extra para la mayoría de los asalariados. Este año, sin embargo, la de los afectados por un ERTE será inferior a la cantidad habitual, ya que se restará la parte proporcional de los días que hayan estado parados temporalmente. Además se verán afectadas las dos pagas extra, la del mes de junio y la de la Navidad, ya que la paga del verano se genera de julio a junio del año siguiente y la de Navidad de enero a diciembre.

La reducción de la paga extra es proporcional en todos los ERTE, es decir, que aquellos que hayan sido sometidos a un ERTE de reducción de jornada también cobrarán menos.

Menos días de vacaciones

En cuanto a las vacaciones se da una situación muy similar, ya que se deberán restar dos días y medio por cada mes que se ha estado parado. Por tanto, en caso de que una persona hubiera sido 4 meses en un ERTE, perdería una tercera parte de las vacaciones. En los casos de ERTE de reducción de jornada, las vacaciones no quedan alteradas pero sí se le podría reducir el sueldo el mes que estuviera descansando, en función del tiempo que hubiera estado en ERTE.

En todo caso, la realidad es que muchos trabajadores afectados por un ERTE han sido obligados a hacer las vacaciones antes de comenzar con este expediente de regulación.

Declaración de la renta

La primera novedad es que este año los afectados por un ERTE sí tendrán que hacer la declaración de la renta porque han estado cobrando por parte de la empresa y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). La retención que aplica el SEPE es sólo del 2%, y Hacienda reclamará la parte proporcional que falta en relación al sueldo.

Además, las personas que trabajan para una sola empresa también deberán declarar a partir de los 14.000 euros anuales de ingreso, y no los 22.000 como ocurría hasta ahora.