Un profesional sanitario colocándose unos guantes

Los médicos avisan al Gobierno: 'No va a ser posible

Han advertido que ningún sistema sanitario de ninguna comunidad autónoma está preparado para la vacunación masiva

Sanidad se ha propuesto vacunar al 70% de la población antes de acabar el verano, un umbral similar al que la Unión Europea quiere para todos los países miembros y que permitiría rebajar restricciones, especialmente las de la movilidad, para retomar el turismo y empezar a recuperar las economías de la zona euro. 

Salvador Illa, primero, y Carolina Darias después, han asegurado en varias ocasiones que los plazos ahora son los mismos que se dieron en diciembre, antes de que empezara la vacunación, a pesar de los varios contratiempos que ya se han tenido que superar en esta campaña de vacunación. 

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A todos ellos se les suma ahora el aviso de los médicos de que no va a ser posible llevar a cabo una vacunación masiva a partir de Semana Santa, como pretenden las autoridades, porque el sistema sanitario español no está capacitado para ello. 

Así lo ha asegurado la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que han argumentado este jueves, 18 de febrero, que ninguna Atención Primaria de ninguna comunidad autónoma está preparada para este proceso porque falta personal. 

En el comunicado emitido este jueves, la Sociedad cree que si se intenta iniciar una campaña de vacunación masiva con la plantilla actual, «será a costa de un incremento de trabajo o el abandono de funciones propias, que tendrían que sacrificarse para poder realizarlo con dignidad».

Uno de los argumentos esgrimidos por los representantes de esta entidad es que, en muchos casos, la vacunación no va a poder hacerse en el centro de Salud porque algunos pacientes, los más frágiles, no pueden desplazarse. Este hecho hará que sean los propios médicos los que tengan que acudir al domicilio del paciente, lo que aumentará considerablemente el tiempo empleado para vacunarlos, así como el traslado de los recursos necesarios para hacerlo. 

Además, señalan que es neceario adecuar los espacios «para que cumplan estrictamente las medidas de seguridad en la atención, y dotarlos de personal y material para atender posibles casos de reacciones a la administración de las vacunas».

Así, la falta de personal en la Atención Primaria será un impedimento de gran importancia para la campaña de vacunación masiva que el Gobierno central y los autonómicos ya están planeando para después de Semana Santa.

Después de la primera fase de vacunación, en la que se está vacunando a los mayores de las residencias y al personal médico de primera línea, y de priorizar otros grupos en la segunda fase, como los profesionales médicos en general, los servicios básicos o la población mayor de 70 años, el Gobierno prevé que después de Semana Santa pueda empezarse a vacunar al grueso de la población, contando también con la llegada de más vacunas. 

Este proceso, que se alargaría durante el verano, permitiría que España alcanzase el 70% de población vacunada, alcanzando así la perseguida inmunidad de grupo.

La falta personal en la Atención Primaria, un problema grave

La SEMG cree que la Atención Primaria se ha visto sometida a un «deterioro progresivo» durante los últimos años en España, especialmente por la pérdida de plazas y de profesionales, que sumado a la presión asistencial que todo el sistema lleva un año sufriendo por la pandemia puede comportar graves consecuencias para los médicos y sanitarios. 

La SEMG recuerda que ya hay falta de personal incluso con todos los profesionales médicos trabajando, un problema que se ve agravado con numerosos sanitarios de baja, ya sea por motivos médicos, por contagios durante la pandemia, por embarazos u otras causas. 

Por todo esto, la Sociedad pide al Gobierno un plan de ayuda institucional que permita, en primer lugar, valorar el trabajo que se hace desde la Atención Primaria, especialmente desde que asumieron la carga de trabajo de rastreo y detección de casos Covid-19; y en segundo lugar pide que se dignifiquen las condiciones de los profesionales para trabajar de forma segura y con los recursos necesarios. 

Otra de sus peticiones es que se les «descargue» del trabajo burocrático excesivo que podría asumir otro tipo de personal, dejando que el personal sanitario se dedique con mayor tiempo y eficacia a las tareas de seguimiento clínico de los pacientes.