Imagen de archivo Valentín Fuster

La medicación común que reduce las muertes por Covid-19 según Valentín Fuster

El director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha liderado un estudio centrado en mejorar el pronóstico de los enfermos de coronavirus.

La diversidad de los síntomas, la virulencia con la que afecta a determinadas personas y las extrañas complicaciones que presenta el Covid-19 han supuesto un verdadero reto para el personal sanitario.

Por este motivo, las investigaciones científicas para mejorar el pronóstico de las personas con coronavirus y encontrar nuevas vías de tratamiento están activas en todo el mundo. 

Una de las principales complicaciones que dificulta la recuperación de los pacientes con COVID-19 es la  formación de coágulos de sangre que puede provocar eventos tromboembólicos potencialmente mortales, como infartos o ictus.

Estudio a más de 3.000 personas

Recientemente, un estudio publicado en 'The Journal of the American College of Cardiology' y liderado por el director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Valentín Fuster, ha extraído resultados concluyentes sobre esta afección.

La investigación realizada en casi 3.000 personas confirma que los fármacos que ralentizan la coagulación de la sangre, llamados anticoagulantes, son capaces de mejorar la supervivencia de las personas hospitalizadas con el virus, previniendo los posibles eventos tromboembólicos.

Administrados por vía oral, subcutánea o intravenosa «los anticoagulantes pueden desempeñar un papel importante en el cuidado de los pacientes con COVID-19 al prevenir posibles eventos mortales asociados, como ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y embolia pulmonar» señalaba Fuster. 

Mayor supervivencia de los pacientes anticoagulados

La investigación se realizó en Nueva York  analizando la tasa de supervivencia de los pacientes ingresados en hasta cinco hospitales  de la ciudad entre el 14 de marzo y el 11 de abril de 2020.

De los pacientes con COVID-19 analizados, 786 (28 %) recibieron anticoagulación en dosis terapéuticas, presentando estos enfermos mejores tasas de supervivencia, tanto dentro como fuera de las UCI.

Entre los enfermos que no sobrevivieron, los tratados con anticoagulantes fallecieron después de 21 días en el hospital, mientras que los no tratados sobrevivieron una media de 14 días. 

Además, el 62,7 % de los pacientes intubados que no fueron tratado con anticoagulantes fallecieron, en comparación con el 29,1% de los intubados con tratamiento, unas estadísticas que indica que el tratamiento tuvo un efecto mayor en los pacientes que precisaron ventilación asistida. 

Sin mayor riesgo de sangrado

Sin embargo, el resultado más importante derivado de esta investigación es que se observó que el tratamiento con anticoagulantes no aumentó de manera significativa el riesgode sangrados. 

A pesar de este resultado Fuster señala que «el uso de los fármacos anticoagulantes se debe considerar cuando los pacientes ingresan en Urgencias y han dado positivo por el nuevo coronavirus, evaluando cada caso de forma individualizada para tener en cuenta el riesgo potencial de sangrado» , apunta Fuster. 

La investigación actual abre la puerta a otro estudio que abarcará hasta 5.000 personas afectadas por coronavirus, continuando así con la línea de investigación centrada en mejorar el pronóstico los enfermos más graves.