Entrada principal del hospital universitario Virgen del Rocío

Una madre española: 'Mi hijo se contagió del virus del Nilo y era un vegetal'

Una madre cuenta la experiencia de su hijo de 4 años después de infectarse del virus del Nilo

El coronavirus se ha convertido en el problema de salud más urgente e importante de nuestra sociedad actual y todos los esfuerzos sanitarios van encaminados a frenar su avance. Pero aunque menos extenso, hay otro virus que está causando estragos en el sur de España, concretamente en Andalucía, y que trae de cabeza a sanitarios e investigadores: el virus del Nilo, que está causando graves consecuencias entre los vecinos de Coria del Río y La Puebla, los dos municipios más afectados por el brote.

Este virus viene provocado por la picada de un mosquito, que provoca meningoencefalitis y del cual actualmente hay 26 personas afectadas, de las cuales 7 se encuentran en la UCI.

Un niño de 4 años a punto de morir

Una madre de Coria del Río, Mari Ángeles, ha contado el caso de su hijo de 4 años, que ha pasado 11 días ingresado en el hospital debido al virus del Nilo y que estuvo en estado muy grave en la UCI: «Los médicos nos llegaron a decir que nos preparásemos para lo peor», ha relatado mientras asegura haber pasado por un auténtico calvario.

El niño comenzó con los primeros síntomas el pasado 29 de julio, cuando todavía no había saltado la noticia del brote. «Tenía vista doble, dolor de cabeza y vómitos», señala. En cuestión de pocas horas, empeoró y terminaron acudiendo a Urgencias del Hospital Virgen del Rocío.

Allí empezó la larga y angustiosa lucha del pequeño, que padecía encefalitis: «Tuvieron que meterlo en la UCI porque presentaba arritmias, tensión alta y problemas para respirar», nos cuenta todavía angustiada por los duros momentos que han pasado. «Era como un vegetal y sin saber a qué nos enfrentábamos», recuerda. Afortunadamente, tras varios días grave en la UCI el niño pudo remontar y ya está fuera de peligro.

María Ángeles asegura que llevan toda la vida conviviendo con los mosquitos y que hasta ahora no habían sufrido ningún problema grave por la picadura de un mosquito, así como tampoco recuerdan ninguna picadura fuera de lo común que hubieran detectado en el pequeño: «Vivimos al lado del canal, estamos acostumbrados a verlos y a sus picotazos. Este virus no entiende de edad ni condición física y la prueba es mi hijo», se lamenta.