Pasajeros con mascarillas en una estación de Hamburgo

Los científicos lo advierten: Lo que muchos españoles no hacen y es muy peligroso

Un estudio americano afirma que es fundamental el uso de las mascarillas para evitar el contagio, pues el distanciamiento social no sería suficiente

Expertos investigadores en la lucha contra el Covid-19 en Estados Unidos han dado la voz de alarma. Un grupo de científicos liderado por el prestigioso Renyi Zhand, un distinguido profesor de ciencias atmosféricas de la Universidad de Texas, han alertado que el uso de la mascarilla es  fundamental para evitar el contagio por coronavirus y que el lavado frecuente de manos y la distancia social no son suficientes. 

En su estudio publicado en la revista PNAS, advierten que eso se debe a que el virus se transmite principalmente por el aire, de ahí la importancia de utilizar protección facial para evitar que las partículas diminutas portadoras del virus se adhieran al tracto respiratorio; de hecho, sugieren que estas partículas que se escapan al hablar, toser o estornudar, podrían ser inhaladas por otras personas aunque estén situadas a más de dos metros de distancia, incluso  minutos u horas después de su liberación  por parte de un infectado.

Críticas a las recomendaciones de la OMS

Es por eso que critican la falta de énfasis e insistencia en este tema por parte de organizaciones de la salud como la OMS y gobiernos de distintos países, a quienes acusa de  no haber dado la suficiente importancia a esta medida profiláctica durante la pandemia.

A cuenta de esto, Zhang se ha mostrado contundente: «El distanciamiento social y el lavado de manos deben continuar, pero eso no es suficiente protección. El simple esfuerzo de usar una máscara reducirá las posibilidades de que pequeñas partículas infectadas en el aire que no se puedan ver se adhieran al tracto respiratorio», y añade: «La complicación de los portadores silenciosos que se mueven a través de los espacios públicos, combinada con la actual falta de comprensión total de la transmisión del virus, dificulta el desarrollo de políticas de mitigación efectivas que podrían proteger al público».

Hay que recordar que la OMS sugirió equivocadamente al inicio de la pandemia, que las mascarillas no eran necesarias e incluso que podían propiciar el contagio, pues además afirmaban que el virus no podía transmitirse por el aire. Poco tiempo después, el 3 de abril, este estamento europeo rectificó y empezó a recomendarse el uso de mascarillas en público y en espacios públicos cerrados; ahora en España se ha convertido en obligatorio.