Personas paseando con mascarillas por las calles de Wuhan, origen de la pandemia

Londres, Estados Unidos y Francia lo tienen claro: Su decisión sobre el coronavirus

Son muchos los países que se posicionan para denunciar la falta de transparencia de las autoridades asiáticas en cuanto al origen y expansión del virus.

Cada vez aumentan más las presiones a China por el coronavirus. La falta de transparencia de las autoridades asiáticas en cuanto al origen y expansión del virus ha sido latente desde el inicio de la crisis. 

Sin embargo, estas presiones se han reforzado tras la revisión del Gobierno chino de las cifras de fallecidos, en las cuales ahora figuran 1.300 muertes a mayores. 

Si bien es cierto que las teorías conspiranoicas que desde un principio apuntan a un laboratorio de Wuhan como creador del virus no cuentan con el apoyo de la comunidad científica, algunos políticos exigen investigar el origen del virus y piden a China explicaciones por sus actuaciones durante la crisis.

Estados Unidos, a la cabeza 

Estados Unidos, con su presidente  Donald Trump a la cabeza, fue uno de los primeros país en cuestionar públicamente las cifras de fallecidos en China, manifestando además su decisión de retirar la financiación destinada a laOrganización Mundial de Salud (OMS)

La retirada de estos fondos fue una forma de protestar por lo que algunos países consideran el sesgo prochino del director de la organización, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Países como Japón y Taiwán también comparten esta opinión de que Tedros ignoró las alertas tempranas sobre el virus procedentes de otros países y fue cómplice de la ocultación de China  en los inicios del brote, cuando el país asiático aún negaba que el virus fuese transmitido entre humanos y silenciaba a los médicos chinos que alertaban de la gravedad del virus. 

Reino Unido y Francia

Algunos países europeos también han mostrado su  indignación con el Gobierno chino por la falta de transparencia que ha puesto al mundo entero contra las cuerdas. 

Es el caso del Gobierno francés dirigido por Emmanuel Macron  y el Ejecutivo británico, que exigen explicaciones a China y una revisión muy profunda de todos los hechos. 

El ministro de Exteriores británicoy sustituto de Boris Johnson desde que fue diagnosticado de Covid-19, Dominic Raab, ha ido más allá asegurando que las relaciones con China no serán las mismas después de la pandemia

«Deberíamos considerar todos los lados de esto de manera equilibrada, pero no hay duda de que no podremos seguir con los negocios como de costumbre después de esta crisis, y tendremos que hacer preguntas difíciles sobre cómo surgió y cómo pudo haberse detenido antes» aseguraba el ministro de forma tajante. 

Además, la cadena 'SkyNews' ha revelado que Reino Unido está investigando, al igual que otros países el origen de la pandemia, incluyendo la posibilidad de que esté vinculado a un laboratorio en Wuhan. 

Aunque con toda probabilidad la enfermedad se haya originado de forma natural, parece ser que la desconfianza de algunos países en las autoridades chinas los ha llevado a no descartar ninguna opción.