Primer plano de las manos de un niño de San Ildefonso cogiendo una bola del bombo del sorteo del Gordo de Navidad

La Audiencia investigó el supuesto tongo de la Lotería de hace un año: cómo acabó

El sorteo se ha vuelto a ver envuelto en la polémica este año por un operario que parece dar una patada a una bola en el suelo

El sorteo de la Lotería de Navidad va de polémica en polémica. Cuando parecía imposible superar aquella escena del año pasado en la que parecía que un operario metía una bola dentro del bombo, ayer volvió a suceder algo incluso más sospecho. Algo pequeño quedó en el suelo y uno de los operarios le dio una patada.

No tardó en aparecer la sombra de la sospecha. Para muchos estaba claro: una de las bolas había quedado fuera del bombo y el trabajador de turno decidió darle una patada. Otros querían creer que era un papelito. Pero la sospecha quedó ahí.

Junto a las quejas de muchos usuarios en Twitter, había voces pidiendo una investigación e incluso que les devolvieran el dinero. No es nada descabellado, porque tras el incidente del año pasado la Audiencia Nacional decidió investigar el caso. Se trataba de esclarecer si de forma voluntaria o involuntaria se había alterado la mecánica del sorteo.

El 17 de enero, el juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional asumió la investigación del incidente. El juzgado entendía que los hechos podían ser constitutivos de una infracción penal. En su auto, el magistrado Alejandro Abascal solicitó a la administración de Loterías y Apuestas del Estado un informe sobre el incidente.

El magistrado solicitó la grabación íntegra, y también pidió a la sociedad de loterías (SELAE) si existe un protocolo ante este tipo de casos, y si se activó. El juez decidió así aceptar a trámite las denuncias que motivaron la actuación de la Fiscalía.

«De  conformidad con el informe del Ministerio Fiscal y los artículos de la ley orgánica del poder judicial, la competencia para conocer de los hechos sobre la posible comisión de un delito de fraude en el sorteo de la Lotería de Navidad del 22 de diciembre de 2019, corresponde a los juzgados de instrucción, por lo que procede a aceptar la competencia de las diligencias».

El juez archivó la causa

Tras varias semanas de investigación, el 3 de marzo el juez Alejandro Abascal decidió archivar el caso. Tras recibir el escrito de la Fiscalía, el juez no vio indicios de delito en el hecho de que el empleado introdujera en el bombo, al menos, una bola con la mano después de que esta se saliera. La denuncia quedó en nada.

El Ministerio Público analizó el incidente y la grabación completa de lo sucedido el 22 de diciembre de 2019. Según sus conclusiones, «en el vídeo se observa claramente cómo las bolas que caen fuera son inmediatamente introducidas de nuevo en la misma. Incidencia que ya se había producido sin consecuencia alguna, en otros sorteos, como se acredita en las grabaciones remitidas relativas a los años 2010, 2015, y 2017».

Una narración que coincide con los argumentos de la administración de loterías, que explicó tras el incidente que la acción forma parte de los protocolos habituales. «En las normas jurídicas y técnicas de celebración de los sorteos de Lotería nacional, se encuentra prevista la posibilidad de que se caigan una o más bolas en las operaciones previas al sorteo, en cuyo caso hay que proceder a localizarlas para su incorporación al resto de ellas», decía la SEALE.

Se desconoce si habrá también una investigación sobre los hechos sucedidos ayer en el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad 2020. Pero de momento, Loterías ya ha respondido a los que acusaron a la organización de tongo. Su explicación es que lo que muchos creen que es una bola, es en realidad un reflejo de los focos.