Fotografía de productos de limpieza

Lo que acaban de descubrir de la lejía y el coronavirus: Importante

Desde el inicio se ha recomendado el uso de la lejía para desinfectar superficies y objetos, pero ahora uno de sus componentes podría ayudar mucho más en la lucha contra la pandemia

Desde el inicio de la crisis del coronavirus se ha recomendado el uso de la lejía para desinfectar superficies y objetos personales potencialmente contaminados. 

El uso de este producto se antoja imposible para desinfectar a nuestras mascotas o a nosotros mismos debido a que uno de sus componentes,  el hidróxido de sodio, es un elemento blanqueador y cáustico muy nocivo  para la salud.

Sin embargo, el otro componente de la lejía es el  ácido hipocloroso, que es el agente desinfectante y antiséptico de la solución líquida. Un elemento que no resulta perjudicial para nuestro organismo.

Barrera protectora ante el virus

De esta forma, el uso aislado del ácido hipocloroso aporta una importante protección frente a infecciones y, al tratarse de un componente inofensivo para nuestro organismo, podría utilizarse como una barrera protectora para impedir la entrada del virus. 

Esta aportación ha sido realizada por la oftalmóloga de la clínica Miranza Virgen de Luján de Sevilla, María Gessa, que señalaba que una solución en ‘spray’ de ácido hipocloroso podría evitar la entrada del Covid-19 a través de las mucosas,  puesto que el componente no causa irritación en las mucosas ni en la garganta.  

La doctora considera que esta solución podría ser de gran utilidad para el personal médico, que antes de atender a un paciente con coronavirus podría  pulverizar sus ojos, nariz y boca antes de colocarse los EPIS, contando así con una doble barrera de protección. 

Usos comunes del ácido hipocloroso 

El uso médico más frecuente de esta sustancia es el tratamiento de heridas abiertas, puesto que es una solución económica y rápida para desinfectar y acelerar el proceso de cicatrización.

También se usa para el tratamiento de diversas dolencias en los ojos y en la boca. Por ejemplo, para trata la blefaritis, una inflamación de los párpados generalmente de carácter infeccioso, y multitud de inflamaciones producidas en el interior de la boca por culpa de bacterias. 

Aunque aún no se ha demostrado científicamente la efectividad del ácido hipocloroso (HCLO) frente al COVID-19, diversos especialistas en todo el mundo están investigando la posibilidad de que este componente tan común en el uso médico pueda ser una barrera definitiva ante el coronavirus.