El heredero de Red Bull, con una fortuna de 17.000 millones, en busca y captura

Vorayuth Yoovidhya atropelló a un policía en 2012 y se dio a la fuga. Ahora la Interpol ha lanzado una notificación donde solicitan su detención

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Latas de RedBull de diferente tipo sobre hielo
El heredero de Red Bull, con una fortuna de 17.000 millones, en busca y captura | iStock

Vorayuth Yoovidhya, el heredero de la famosa marca de bebidas Red Bull, cuya familia tiene unos 17.000 millones de euros, se encuentra en busca y captura por las autoridades. 

En 2012, el hombre se encontraba conduciendo su Ferrari por las calles Bankok, en Tailandia, cuando atropelló a un policía que iba en moto y lo arrastró 200 metros y posteriormente se dio a la fuga. 

Ha sido la Interpol la que ha lanzado una notificación roja donde solicitan la detención de "Boss" Yoodivhya por haberse dado a la fuga tras arrollar fatalmente a un policía. 

Su caso se convirtió en un símbolo de los privilegios de la élite del país después de haberse retirado los cargos contra el nieto del fundador el pasado julio. Y el logo tipo de Red Bull ha sido esgrimido durante protestas de estudiantes exigiendo más democracia. 

A inicios de agosto, tras esto, se abrió una nueva investigación y se emitió una nueva orden de arresto internacional contra Vorayuth Yoovidhya por «conducción imprudente con resultado de muerte» y consumo de cocaína. 

El coronel Kissana Phathanacharoen, portavoz adjunto de la policía nacional, confirmó el domingo que la Interpol había emitido una notificación roja durante la semana donde procede a solicitar a las fuerzas del orden de los 194 países miembros de esta organización que localicen y detengan a determinadas personas. 

Atropello y fuga con víctima mortal

Todo sucedió el 3 de septiembre de 2012 cuando uno de los herederos de Red Bull, con una fortuna, según la revista 'Forbes', de más de 20.000 millones dólares, conducía su Ferrari por Bangkok cuando atropelló a un policía que iba conduciendo su moto al que arrastró 200 metros, logrando acabar con su vida, y después se dio a la fuga.

Fue el aceite que escapó de su coche el que llevó a las autoridades hasta la mansión. Al principio Boss negó haber sido él, pero después reconoció que sí que era él el que conducía el vehículo. Fue llevado a juicio por exceso de velocidad, atropello, fuga y por no ayudar a una persona en peligro. Pero fue puesto en libertad bajo fianza. 

Con la familia de la víctima mortal tienen un acuerdo en el cual han firmado que por 75.000 euros detienen la acusación civil. No obstante, podría ser condenado a 10 años de prisión en lo penal. 

Sin embargo, ha evitado al fiscal en reiteradas ocasiones alegando que tiene problemas de salud, aunque lo cierto es que estaba esquiando en Japón o alojado en lujosos establecimientos de diferentes partes del mundo y así lo demuestran sus redes sociales. 

En 2017, justo antes de que se emitiera una orden de arresto en su contra, consiguió huir de Tailandia y ahora algunos de los cargos por los que había sido acusado han prescrito. 


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