Dos personas observan el interior de un restaurante de la playa de La Malvarrosa de Valencia cerrado.

Guía: Comó podrían abrir escuelas, hoteles, tiendas, bares y restaurantes

La reapertura será un reto para todos los sectores económicos que tendrán que hacer grandes esfuerzos para adaptar sus actividades a un nuevo escenario post-confinamiento.

A estas alturas somos conscientes de que la vuelta a la completa normalidad no será efectiva hasta que se desarrolle una vacuna eficaz. Aunque ya entremos en fase de desescalada con el relajamiento de algunas medidas, nuestra convivencia y hábitos de vida tendrán que cambiar drásticamente. 

Nuestro regreso paulatino a la situación anterior a la pandemia vendrá marcada por dos normas clave: la distancia social y las medidas de higiene.

Esta situación supone un  tremendo reto para todos los sectores económicos  que, además de sufrir grandes pérdidas durante el confinamiento, tendrán que hacer grandes esfuerzos para adaptar sus actividades a este nuevo escenario. 

Según el tipo de interacción interpersonal que se da en cada sector, los empresarios tendrán que buscar los mecanismos adecuados para ofrecer sus servicios o productos con garantías de seguridad sanitaria. 

Bares y restaurantes

Las medidas que tendrá que tomar este sector tan perjudicado durante el confinamiento aún no están del todo claras, pero ningún empresario duda de que los pilares básicos de la reanudación son la reducción de aforos y establecer estrictas medidas de higiene. 

Desde la colocación de mamparas de protección hasta la supresión de cartas, pasando por el uso de vajilla desechable son algunas de las opciones barajadas.

Otras están encaminadas a fomentar la comida para llevar y en el caso de algunos bares la opción de barman a domicilio «para hacer fiestas privadas con muy pocos invitados o crear packs para montarte la pequeña fiesta tú mismo» explica Lito Baldovinos, de las coctelerías y restaurantes del grupo  La Confiteria  a  'La Vanguardia'.   

Sin embargo, el mayor reto para el sector es recuperar la confianza de sus clientes.  Los empresarios temen que la apertura de los establecimientos no sea suficiente para que los consumidores se sientan seguros en un lugar cerrado donde transcurren muchas personas. Recuperar la alegría y las ganas de tomar algo en un local puede ser el objetivo más difícil de cumplir. 

Hoteles

Tal y como ocurre con los bares y restaurantes, los hoteles tendrán que adaptar nuevas pautas de seguridad orientadas a intensificar las medidas de higiene y garantizar el distanciamiento social. 

Sin embargo, como sucedía también en el anterior caso el mayor reto del sector será la recuperación de la confianza de los clientes. Tomar medidas de prevención no garantiza que las personas se sientan seguras y tengan la ilusión por hospedarse fuera de su hogar.

El Gobierno  y los grupos hoteleros ya preparan un  documento de desescalada para alojamientos turísticos que estará listo en menos de un mes y supondrá un antes y un después para este sector.

Hotel Terrassa Park
Los hoteles pretender actividar su actividad fomentando medidas como el check-in digital a través del móvil. | Hotel Terrassa Park

Algunas cadenas con presencia internacional, como Meliá, ya han adaptado sus hoteles en China a las nuevas circunstancias, estableciendo algunas medidas como la reducción de aforos, la desinfección de los espacios y ambientes, el control de temperatura sin contacto, los equipos de protección personal y la aplicación de tecnología para fomentar el check-in digital a través del móvil.

Escuelas

La apertura de las escuelas se presenta como una de las reactivaciones más problemáticas. Los niños son difíciles de controlar  porque no son conscientes de la necesidad de tomar medidas de distanciamiento social y de protección. 

Resulta poco probable que los más pequeños sean capaces de soportar las mascarillas y de respetar la distancia de seguridad, por lo que las dudas sobre cómo se gestionarán las aulas, el tiempo de recreo, las comidas en comedores o el uso de los aseos son múltiples.

En China  ya hemos podido ver como se optaba por la  separación de los pupitres con pantallas de metacrilato, pero en nuestro país se espera una vuelta gradual que no desplace a todos los alumnos al centro escolar. 

Algunas opciones que se plantean son las clases reducidas con máximo 15 alumnos  y un horario especial para cada una de ellas. El objetivo sería permitir que todos los alumnos puedan ir un rato a clase, en días alternos y unas cuatro horas al día. El resto de la educación continuaría online, especialmente en los grupos de mayor edad.

Pequeños comercios y centros estéticos

Estos establecimientos presentan un gran problema añadido. Y es que la gran parte son  microempresas o autónomos  que tendrán que afrontar los costes de prevención en una situación económica ya de por sí muy complicada tras el largo parón en su  actividad. 

Peluquería cerrada en Madrid.
El cierre de las peluquerías durante el confinamiento podría suponer el cierre de alrededor de 20.000 establecimientos en nuestro país. | Europa Press

Los pequeños comercios y centros estéticos como peluquerías se caracterizan por  la cercanía al cliente,  por lo que las medidas deben estar orientadas a garantizar el distanciamiento social y las medidas de protección como la colocación de mamparas en determinadas zonas. 

La  desinfección de espacios como las salas de depilación y de algunos productos, por ejemplo las prendas que se prueban en tiendas de ropa, debe ser también una actuación constante. Además la reducción de los aforos o la atención por cita previa  pueden ser las mejores opciones para evitar aglomeraciones.