El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente Pablo Iglesias, en Moncloa

La Guardia Civil dice basta a Pedro Sánchez tras lo de estos días

La polémica surgida a raíz de la declaración del jefe del Estado Mayor habría generado un profundo malestar en las Fuerzas de Seguridad del Estado con el Gobierno.

La polémica declaración del jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, José Santiago, generó una lluvia de ataques hacia el Gobierno. Unas críticas lideradas por los partidos de la oposición y secundada por numerosos ciudadanos. 

Sin embargo, según señala una información publicada en 'El Mundo', las declaraciones también habrían desencadenado un profundo malestar  en los cuerpos de seguridad del Estado con el Gobierno.

Durante la rueda de prensa en directo desde el Palacio de Moncloa, el general señaló que las Fuerzas de Seguridad del Estado luchaban «por minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno», en referencia a la lucha contra los bulos y las noticias falsas. 

Las palabras literales han sido entendidas por muchos como la confirmación de que el Gobiernoutiliza a la Guardia Civil para su beneficio político,  aunque fuentes de la Benemérita y el propio Gobierno han intentado cerrar la polémica apuntando a un error de comunicación del general.

Sobreexposición de las Fuerzas de Seguridad

Según la información recogida por 'El Mundo', fuentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil  confiesan estar tremendamente enfadadas por lo que consideran una sobreexposición de sus labores, en un intento de convertir a las Fuerzas de Seguridad en  «un escudo» de defensa  del Gobierno

Ambos cuerpos de seguridad no estarían de acuerdo con la actuación del Gobierno, que «ha tratado de convertir lo que era una crisis sanitaria en una  crisis de seguridad».

La estrategia de comunicación del Gobierno desde el principio ha estado inclinada a transmitir unidad y fuerza. «El hecho de comparecer diariamente  tres uniformados arropando a dos civiles  era ya una decisión estratégica» apuntan las fuentes.

Sin embargo, las fuentes policiales aseguran que la estrategia fue derivando a medida que se sucedían las ruedas de prensa, tratando de poner siempre el foco mediático en las labores relacionadas con la seguridad ciudadana. 

«Los uniformes teníamos que ser los titulares. Se trataba de que la crisis fuera de seguridad, derivó en dar cifras impactantes, que llamaran la atención y que pudieran competir en titulares con la información sanitaria» señalan las mismas fuentes a 'El Mundo'.

De esta forma el objetivo de la estrategia de comunicación del Gobierno estaría inclinada a que, por encima de las cifras e informaciones sanitarias, tuviesen mayor repercusión en los medios los datos de sanciones por saltarse el confinamiento, los controles de seguridad y cualquier otra labor efectuada por la Policía Nacional y la Guardia Civil.