Ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño durante una rueda de prensa.

El Gobierno ya sabe qué pasará en 2021, y está preocupado

El plan presupuestario que el Gobierno remitió anoche a Bruselas prevé la peor recesión de la historia moderna de la economía española.

El coronavirus ha desatado una  crisis sanitaria y económica mundial  que muy difícilmente podremos superar este año 2020.

Con suerte la enfermedad estará controlada a partir de verano, pero la necesidad de una  vacuna eficaz para erradicarla por completo nos obliga a posponer el fin de la pandemia hasta el próximo año, cuando esté desarrollada y pueda ser aplicada a la población.

En cuanto a la crisis económica, las previsiones tampoco son nada alentadoras. El plan presupuestario que el Gobierno remitió anoche a Bruselas prevé la  peor recesión de la historia moderna de la economía española.

Según sus estimaciones, el Producto Interior Bruto (PIB) se desplomará un 9,2% este año, mientras que la tasa de paro se irá hasta el 19%. 

La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ya ha anunciado que se producirá «una caída de la actividad económica muy intensa en el segundo trimestre seguida de una reactivación más gradual en el segundo semestre del año y una fuerte tasa de crecimiento en 2021».

Previsiones muy negativas 

La preocupación del Gobierno reside ahora en que la recuperación será en V asimétrica, esto es, que en 2021 no se recuperará todo lo perdido. Esto supone un cambio de postura en el Ejecutivo, que ahora reconoce que la recuperación no será total, puesto que anuncia el próximo año un rebote del PIB del 6,8% y estima que el empleo retrocederá al 17,2%.

Las cifras puestas sobre la mesa por el Gobierno no alcanzan los peores escenarios dibujados por el Banco de España  pero sí van más allá de la estimación que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

Sin embargo, este escenario podría ser mucho peor si te tienen en cuenta otros factores «epidemiológicos más adversos o daños más persistentes en la capacidad productiva de la economía y el empleo que dificultarían la recuperación proyectada para la segunda mitad de 2020 y para 2021», según advierte la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). 

La entidad ha avalado las previsiones macroeconómicas del Gobierno por considerarlas «factibles» pero ha querido dejar claro que «no se pueden descartar escenarios más adversos  derivados, principalmente, de la intensidad de la recuperación». 

Incremento del déficit público

El escenario de recesión nos deja un panorama desolador en las cuentas públicas, donde las graves secuelas provocarán un aumento del déficit del 10,3% del PIB.  O lo que es lo mismo: superará los 110.000 millones de euros. 

El aumento del déficit será una consecuencia directa de la caída de los ingresos, que sufrirán una fuerte reducción estimada en 25.700 millones, y al extraordinario incremento del gasto público en 10 puntos, llegando al 51,5% del PIB.

En la rueda de prensa de ayer ofrecida por la  ministra de Hacienda, María Jesús Montero junto a Calviño para explicar el plan presupuestario que el Ejecutivo remitió anoche a Bruselas, también se desgranaron los gastos e ingresos que afectarán a las cuentas del Estado. 

El Impuesto de Sociedades  sufrirá una fuerte caída de casi el 9%, el IVA  retrocederá más de un 5%, por el desplome dl consumo y el IRPF caerá más de un 2%. Por la parte de los gastos, la lucha contra la crisis sanitaria, así como las medidas de protección de las familias y ayudas a empresas y autónomos provocarán este incremento de 10 puntos.