Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida en la clausura de Palacio de Hielo utilizado como morgue durante las primeras semanas de la pandemia de coronavirus

Urgente: El Gobierno se inclina por dejar pasar a Madrid a la fase 1

La decisión final se conocerá este viernes

La reunión entre el Ministerio  de Sanidad  y la Comunidad de Madrid ha concluido con buenas sensaciones  en el Ejecutivo regional de poder pasar  por fin a la  fase 1 de desescalada tras reconocer el Gobierno  central las capacidades de su sistema de detección precoz de casos sospechosos.

Desde el Ejecutivo  autonómico han apuntado a Europa Press que el encuentro «ha ido bien»  y ha transcurrido con «cordialidad», donde el Ministerio ha reconocido «las capacidades» de la Comunidad de Madrid y «especialmente su sistema de detección precoz de casos sospechosos».

El Ministerio  comunicará, como suele ser habitual que se pronunciara sobre el cambio  de fase este viernes  para determinar la tercera petición de la Comunidad  de ir a este nivel de desescalada a partir de este lunes 25 de mayo, algo que fue rechazado por el Ejecutivo estatal en dos ocasiones anteriores.

En esta reunión, ambas administraciones han enfatizado en «la necesidad de apelar a la prudencia y a la responsabilidad individual» de cada español.

Recurso al Supremo

Precisamente este jueves la administración regional  ha registrado  un recurso contencioso administrativo  ante el Tribunal Supremo donde solicitaba como medida cautelar ir a la primera fase y recurría  las órdenes  que sustenta la estrategia de desescalada  de fase uno y dos, al entender que no recoge criterios uniformes para el conjunto del país.

«Una diferencia de criterio que sitúa la decisión en el ámbito de la arbitrariedad, desde el momento en que deja de estar referida a una evaluación objetiva y técnica de los indicadores», razona el recurso de la Comunidad.

Por otro lado, aporta al Supremo  un informe de la Consejería de Hacienda y Función Pública, liderada por Javier Fernández-Lasquetty, donde se comprueba que entre una reactivación  en mayo  y una reactivación  en junio  (escenarios 1 y 2) hay  3 puntos de diferencia en el PIB y casi 200.000 empleos afectados.

«Es indudable, por tanto, que cada semana que las restricciones se mantienen hay un perjuicio económico, que se transmite en las variables macroeconómicas. Perjuicio que, desde la perspectiva de las medidas cautelares, debe calificarse de irreparable, al ahondar en el daño económico y la pérdida de empleos, dificultando y agravando la ya de por si incierta recuperación», concluye.