Imagen de una clase tras el coronavirus

Novedades: Expertos señalan el peligro actual en las aulas de España; mucho cuidado

Insisten en reforzar y fomentar la educación telemática para evitar riesgos en otoño.

La vuelta al cole para el próximo mes de septiembre ya está siendo programada por las autoridades y comunidades educativas. Sin embargo, la preocupación continúa por el riesgo a un repunte de la enfermedad a partir de otoño.

Ahora, un estudio ha confirmado el riesgo inminente de contagios  que podría suponer la vuelta al colegio, especialmente en los cursos infantiles. En edades tan tempranas se antoja imposible cumplir con las medidas de distanciamiento social y de higiene necesarias.

Alternativas a la enseñanza presencial

Un equipo de investigadores del departamento de Organización de Empresas II de la Universidad de Granada ha realizado este estudio sobre las relaciones sin mascarillas ni distancia suficiente y los resultados son estremecedores.

El estudio advierte del peligro de concentrar aunque solo sean 20 alumnos por clase. Un grupo de  20 niños de una clase de infantil tendrían contacto con más de 800 personas en dos días, fomentando la propagación del virus a una gran escala. 

Tras valorar los resultados, los investigadores han pedido a las autoridades  «más rigor» a la hora de preparar el plan del regreso a las aulas y han advertido de la necesidad de buscar alternativas a la enseñanza presencial.

«La clave no es abrir en septiembre sino tenerlas a lo largo del curso y tener en cuenta un plan no presencial  y que debe ser mejor que los realizados a lo largo de este curso», explica el catedrático de Organización de Empresas y coordinador de este análisis, Alberto Aragón.

Riesgo automático para muchas familias

Además, la investigación contradice los datos de la ministra de Educación,  Isabel Celaá, que indicó que tanto las clases como las familias funcionarán como una «burbuja» de tranquilidad.

«Un sistema abierto de burbujas de convivientes como el que proponen el Gobierno y las comunidades solo puede tener una eficacia limitada para controlar el riesgo de contagios, pero es especialmente poco eficaz cuando el número de escolares en su núcleo es tan alto», han añadido.

El problema es que un contagio en una persona de una clase conlleva un riesgo automático para todo el grupo y sus familiares. En este caso, cualquier situación de alerta va a implicar el cierre del grupo o incluso de todo el colegio si han compartido espacios o docentes comunes.