Imagen de una calle de Córdoba

El posible boicot a España que se prepara en Europa

Los países europeos menos afectados podrían emplear fórmulas de disuasión para que sus ciudadanos no viajen a las zonas del Mediterráneo con más casos de coronavirus.

La desescalada del confinamiento ya se ha iniciado en todos los países europeos. Poco a poco todos irán volviendo a una  nueva realidad  que será más o menos normal en función de la evolución del virus en cada país. 

Sin embargo, parece muy difícil que esta nueva normalidad vaya a garantizar los desplazamientos intracomunitarios que tanto caracterizan a la  Unión Europea.

Pérdidas en el turismo intracomunitario

El turismo representa en torno al 10% del PIB comunitario y genera más de 25 millones de puestos de trabajo. Las estimaciones en Bruselas indican que los  ingresos de los operadores turísticos puedan caer hasta un 70%, mientras que el de los cruceros y aerolíneas, hasta el 90% durante muchos meses. 

La amenaza del coronavirus continúa siendo real para toda Europa, pero sus consecuencias económicas van a ser muy diferentes en cada país.

La razón es obvia, no todos han sufrido la pandemia con tanta virulencia como en España e Italia, dos de los principales destinos turísticos en Europa. 

«Algunas áreas turísticas en Europa sufrirán un impacto mayor que otras, con una situación particularmente difícil en el sur de Europa» admitió esta semana la vicepresidenta comunitaria, Vera Jourova. 

Posible boicot a España e Italia

Esta situación preocupa enormemente a los políticos europeos, puesto que temen que a las restricciones impuestas se les sume el miedo de los países europeos a viajar  a las zonas más afectadas por el virus. 

En el caso más extremo, algunas capitales podrían llegar a impedir la salida de sus ciudadanos hacia zonas de mayor riesgo. Aunque no se prevé unas prohibiciones tajantes si se pueden emplear fórmulas de disuasión  que pueden tener mucha incidencia en las decisiones de los ciudadanos. 

La imposición de cuarentenas forzosas  de varias semanas, la limitación de vuelos directos, las medidas de control extremas en los viajes o la  imposición del llamado pasaporte inmunológico  podrían ser algunas de estas medidas.

Este contexto podría perjudicar gravemente a España, un país donde el turismo extranjero es el motor de la economía  y donde muchos ciudadanos europeos cuentan con una segunda residencia. 

Medidas para evitar un posible boicot

Por eso, la Comisión Europea ha publicado una estrategia de salida en la que se contemplan la eliminación de las restricciones de viaje en cuanto sea posible y evitar cualquier tipo de discriminación de origen.

«No debería haber selección de quién entra o no según su nacionalidad. La cuestión del pasaporte sanitario o las mascarillas obligatorias en los vuelos honestamente no recuerdo que se haya discutido en el último Colegio de Comisarios, pero hace falta un enfoque holístico», recalcó Jourova.

La Unión Europea teme que haya alianzas entre países menos afectados para fomentar el turismo entre sus territorios, procurando salidas a países vecinos a través de vehículos privados y evitando viajes al Mediterráneo. 

Alguno sectores europeos abogan por establecer territorios permitidos para el viaje en función de la situación epidemiológica de cada región y no del país en general. En el caso español, podrían limitar los viajes a Madrid o Cataluña, pero no a las islas o a la costa andaluza. 

Los ministros de nueve países, incluyendo España, Francia o Italia, han hecho circular una carta pidiendo «un plan de recuperación europeo para la industria turística que incluya medidas coordinadas y específicas a corto y medio plazo con el fin de dar apoyo al sector». 

De momento, Alemania ha rechazado cualquier compromiso porque se mantiene en la postura de limitar los viajes hasta que la situación lo permita. 

«Hasta que no sea el virus el que se coja unas vacaciones tendremos que limitar los planes de viajes. Es el control de la infección el que dicta el calendario», ha explicado este domingo el ministro del Interior,  Horst Seehofer.