Captura del vídeo on ocupen un pis de Nou Barris

Buenísimo: La estrategia de una pareja española para recuperar un piso okupado

Los okupas cambiaron la cerradura y se instalaron en el inmueble

Las ocupaciones de segundas residencias están a la orden del día. Sufrir una ocupación supone un enorme quebradero de cabeza para los propietarios del inmueble, como en el caso de una pareja de Barcelona, David y Nuria, con un piso en Lloret de Mar. Sin embargo, su historia tiene un final feliz, con la recuperación de la vivienda gracias a una peculiar estrategia que han explicado a 'Crónica Global'.

Todo comenzó cuando la pareja recibió la llamada del administrador del edificio de Lloret de Mar. Su inmueble había sido ocupado por varias personas que, tras cambiar la cerradura, se habían instalado en el piso. Tras recibir la noticia, el hombre y la mujer no dudaron en desplazarse hasta la localidad costera para intentar solventar el problema.

«Lo primero que hicimos fue dirigirnos a la oficina del administrador», indica la mujer al citado medio. Éste había acudido al piso un día antes y todo estaba en orden. Posteriormente, un pintor fue a revisar unas obras y comprobó que la puerta había sido forzada y la cerradura estaba cambiada. De hecho, pudieron comprobar que el piso estaba ocupado porque «se veía una luz entre las persianas».

Ante esta situación, la pareja se dirigió a una comisaría de los Mossos para denunciar los hechos. Pese a que se presentaron con las escrituras de la vivienda y aseguraron que los okupas habían llegado hacía menos de 24 horas, la policía catalana les contó que no podía actuar, ya que habían cambiado la cerradura y ya se habían instalado. Los Mossos les ofrecieron la opción de denunciar los hechos y esperar a la acción de la justicia, lo cual supone más de medio año de espera y miles de euros para costear el proceso judicial.

La estrategia para recuperar el inmueble

«Habíamos escuchado otros casos similares, pero nunca pensaban que seríamos víctimas de algo así. Nos sentimos pisoteados, impotentes y abandonados. Aunque, en lugar de rendirnos, optamos por actuar. Nos conjuramos para recuperar el piso. Y hacerlo con rapidez». David y Nuria estaban decididos a recuperar el inmueble e idearon una estrategia. La pareja decidió hacer vigilancia junto al edificio y esperar a que los okupas salieran de el.

Cuando identificaron el okupa, llamaron a un cerrajero de urgencias argumentando que su puerta había sido forzada. Este, al llegar, constató que no había sido forzada sino cambiada. A pesar de ello, el cerrajero accedió a cambiar la cerradura.

En el interior del inmueble no había nadie y todo estaba en orden, a excepción de algunos objetos que habían sido sustraídos. Cuando el okupa volvió al edificio, los propietarios le impidieron entrar en el piso. Los okupas -una segunda persona había llegado poco después- afirmaron que según el artículo 245 del Código Penal no podían ser desalojados a la fuerza y advirtieron que si eran denunciados, los propietarios deberían atenerse a las consecuencias. Por otra parte, la pareja llamó a los Mossos alegando que había dos hombres que intentaban entrar en casa.

La policía catalana llegó, los okupas explicaron que habían ocupado la casa y que tenían la llave. pero en la puerta no había ninguna cerradura. David y Nuria indicaron que cuando llegaron se encontraron la cerradura reventada, que el piso estaba vacío y que eran víctimas de un robo. Finalmente, sin más pruebas, la policía detuvo a los okupas por robo y la pareja logró recuperar el apartamento.

«Tuvimos mucha suerte», reconoce David. «La clave es reventar la cerradura y hacerla desaparecer. El cerrajero estaba harto de encontrarse pisos ocupados y nos ayudó. Yo creo que los Mossos también fueron flexibles en la evaluación del escenario», añade.