Experta en un laboratori

La enfermedad del Legionario, nuevo problema que puede llegar ya a España

Los edificios que llevaban cerrados muchos meses podrían suponer la llegada de un nuevo virus

Algunos expertos han informado de los peligros que suponen algunos edificios de oficinas que llevaban meses cerrados por culpa de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus

Según ha explicado 'The New York Times', la agencia de salud pública más importante de Estados Unidos, el Centers for Desease Control and Prevention (CDC), ha descubierto que no son inmunes a las consecuencias del Covid-19.

Es por este motivo que ha querido advertir a sus trabajadores de que algunos espacios de oficinas podrían volver a ser cerrados nuevamente después de que algunos de los administradores de los edificios descubrieran Legionella. 

La Legionella son las bacterias que causa la enfermedad del legionario y que viven en aguas estancadas con un amplio rango de temperatura. Su crecimiento se ve favorecido en presencia de materia orgánica, como puede ser en fuentes de agua o inodoros. 

La Legionella podría suponer una nueva epidemia si no se controla

Se trata de un problema con el que está lidiando ya el CDC y que puede ser muy difícil de prevenir, ya que esta enfermedad puede ser mortal en uno de cada diez casos. 

Sin embargo, esto es algo que ya se podía prever, ya que algunos expertos llevaban semanas advirtiendo del riesgo que supondría la vuelta de la gente a los edificios que han estado vacíos durante meses por culpa del confinamiento. 

Hasta este momento, las investigaciones sobre la Legionella se habían llevado a cabo cuando durante los fines de semana o períodos de vacaciones cortos. No obstante, ahora están empezando a estudiar cómo evoluciona durante etapas más largas y cuáles son los mejores métodos para prevenirla y protegerse.

Para ello, el CDC ha publicado pautas voluntarias con el objetivo de ayudar a los propietarios de edificios y administradores de propiedades para conseguir que la enfermedad del Legionario se expanda cuando las puertas de las empresas se vuelvan a abrir. 

Pero, pese a esto, el experto Andrew Whelton piensa que estas pautas no serán lo suficientemente específicas para conseguir evitar que alguien se infecte.