Agente de la Policía Nacional en primer plano durante un control de carretera

Consternación en la Costa Brava por el asesinato de Annick a manos de su pareja

El novio de Annick se suicidó después del crimen

Annick Chen era una mujer de origen belga que vivía en la Escala, en el Baix Empordà (Costa Brava), hasta que la madrugada del miércoles, 27 de mayo, fue asesinada por su pareja. Annick tenía 65 años.

El crimen ha conmocionado a la localidad, donde Annick era suficientemente conocida, puesto que en la actualidad era agente inmobiliaria pero en el pasado también fue la propietaria de un chiringuito de playa. Sin embargo, poca gente sabía que estaba en una relación sentimental con un hombre de 72 años, de nacionalidad española, y de quien no se conocen más datos.

Annick era una mujer «muy abierta», «alegre» e «integrada», tal como han descrito algunos de sus vecinos, que aún no pueden creer lo que ha pasado.

Según las primeras hipótesis, el hombre apuñaló a Annick y luego se colgó de un árbol en el jardín. Los Mossos están investigando una nota que el asesino habría dejado tras cometer el crimen y quemar el coche de la víctima, estacionado cerca de la casa.

Los hechos sucedieron durante la madrugada del miércoles en una zona residencial de la Escala. Alrededor de las 7 de la mañana, los servicios de emergencia recibieron una llamada y los Mossos, al llegar al domicilio, encontraron el cadáver de la víctima en el jardín, tapado con una cortina.

Toda una vida en Cataluña

Annick hacía cuarenta años que vivía en Cataluña, según ella misma explicaba en su página web: «Desde que me establecí la Escala he trabajado en el sector inmobiliario y de la construcción y soy feliz cuando puedo transmitir la belleza de la Costa Brava que me cautivó». Según explicó un vecino a 'El Español', de forma anónima, Annick era madre de tres hijos anteriores a su relación actual con su asesino.

Si la investigación confirma las primeras sospechas, Annick será la víctima número 19 de la violencia machista en España este 2020 —la cuarta en Cataluña— y la tercera mujer asesinada por su pareja o ex pareja desde que se decretó el estado de alarma.