Una científica observa una sustancia que gotea de una jeringuilla

Confirman cuándo podría llegar la vacuna del coronavirus a España

El presidente de la Asociación Española de Microbiología (SEIMC), Jordi Vila Estapé, ha hecho una aproximación

A estas alturas ya todos tenemos claro que para la vuelta a la completa normalidad necesitamos una vacuna eficaz contra el coronavirus. 

Así lo ha indicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero también numerosos expertos como el virólogo Luis Enjuanes, que precisamente centra su investigación en dar con la vacuna. 

La cuestión entonces está en precisar cuándo podríamos tener disponible la vacuna, una aproximación que nos hace el presidente de la Asociación Española de Microbiología (SEIMC),Jordi Vila Estapé, considerado una eminencia internacional en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

Imagen de archivo del presidente de la Asociación Española de Microbiología (SEIMC), Jordi Vila Estapé.
Jordi Vila Estapé es el presidente de la Asociación Española de Microbiología, considerado una eminencia en la investigación de enfermedades infecciosas. | SEIMC

Según ha señalado en una entrevista a 'El Mundo', el especialista está convencido de que «habrá una vacuna» y «será bastante estable porque, si bien el virus muta, no tiene una tasa de mutación muy elevada». 

Sin embargo, no es optimista en cuanto al tiempo que tardará en llegar la vacuna. A pesar de que ya existen algunos  ensayos clínicos, Estapé señala que «8 meses o un año no nos los quita nadie».

¿Cómo será nuestra vida hasta encontrar una vacuna?

Como director delDepartamento de Microbiología del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor explica que «lo peor ya ha pasado» y se atreve a aventurar que «si seguimos el ritmo que llevamos ahora calculo que a finales de mayo o mediados de junio estaríamos a niveles de cero o muy bajos».

Eso sí, el experto señala que la salida debe ser escalonada y progresiva, con porcentajes de población de 25% o 30% liberadas cada semana, aunque incide en que «los pacientes con inmunodepresión o con enfermedades como el cáncer deben estar confinados  más tiempo por si hay un rebrote». 

Otras de las cuestiones que plantea el investigador es la posibilidad de que el contagio disminuya con la llegada del buen tiempo, señalando que hay gráficas muy interesantes de «países como Singapur o Australia que con temperaturas altas han registrado menos transmisión, por lo que puede haber relación entre el buen tiempo y el nivel de contagio». 

Estas son cuestiones importantes a tener en cuenta para prevenir una segunda oleada que podría ser catastrófica, pero todas las posibilidades de acabar definitivamente con el coronavirus se centran en desarrollar la ansiada vacuna.