Imagen de una playa de Valencia

Así podrían reabrir las playas españolas: No volverán a ser como antes

En Portugal reabrirán a partir del 6 de junio con medidas de distanciamiento social y control de aforo.

Si la evolución de la pandemia es favorable, la 'nueva normalidad' hará posible un verano de sol y mar. La apertura de las playas es una realidad, aunque aún no estén definidas las condiciones ni las medidas para garantizar la seguridad de los usuarios.

Desde que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) empezó a investigar el comportamiento de la Covid-19 en el agua y en la arena, los gobiernos municipales y autonómicos han empezado a desarrollar diversos proyectos para el regreso a las playas.

Riesgo bajo de contagio en las playas

Las conclusiones del informe del CSIC han sido muy esperanzadoras. Según el estudio, el riesgo de contagio es bajo en la playa. El agua salada y el impacto del sol crean un ambiente poco óptimo para la transmisión del virus.

Sin embargo, el informe advierte de que el peligro radica en que no se respete el distanciamiento social  durante las actividades recreativas en el agua.

«Las aglomeraciones que pueden darse en las piscinas y playas, así como los objetos de uso común,  pueden continuar sirviendo de mecanismo de contagio» señalan los siete firmantes del texto, todos investigadores de distintos institutos del CSIC.

Por este motivo, es necesario diseñar un plan que permita garantizar la distancia de seguridad entre usuarios y bañistas y evitar el contagio a través del uso de instalaciones públicas como baños o duchas.

Apertura de las playas en Portugal

Portugal  ya tiene fecha fija para la reapertura de sus playas y un protocolo establecido que podría servir de guía para España.

A partir del 6 de junio las playas portuguesas podrán abrirse al público con la obligación de guardar una distancia de al menos metro y medio entre grupos.

Además, según informó el primer ministro luso, António Costa, se debe garantizar una distancia de 3 metros entre las sombrillas y toldos, que no podrán ser ocupados por más de cinco personas.

De esta forma, el distanciamiento social y el control del aforo serán la medida más importantes a la hora de disminuir el riesgo de contagio.

Para que el control sea viable, los ciudadanos podrán consultar la ocupación de cada playa  en tiempo real a través de una aplicación móvil. Las playas estarán clasificadas por colores en función de su aforo. Verde: ocupación baja; amarillo: ocupación media; rojo: llena.

Prohibición de las actividades deportivas no acuáticas

Sin embargo, hay otra medida fundamental que supone un enorme cambio en cuanto a nuestra forma habitual de disfrutar de la playa. Una medida que nos deja claro que mientras circule el virus el disfrute en la playa no volverá a ser como antes. 

El Gobierno portugués implantó la prohibición de practicar actividades deportivas con dos o más personas fuera del agua.  Solo estarán permitidas las actividades náuticas como clases de surf y deportes similares.

Las medidas implantadas supeditan su cumplimiento a la  responsabilidad individual y colectiva, puesto que tal y como señaló Antonio Costa no se instalará una vigilancia especial.

En caso de que se verifique un incumplimiento generalizado en determinadas playas con aglomeraciones el primer ministro no descarta cerrarlas por ley.