Imagen de una entrevista de trabajo

¿Cómo hacer un Currículum Vitae?

Modelos, detalles y consejos para ser un buen candidato en un proceso de selección

El Curriculum Vitae  es el principal documento a la hora de buscar empleo. Aun así, cada vez que queremos participar en un proceso de selección nos entran dudas sobre cómo actualizar nuestro CV, qué plantilla es la más adecuada, qué modelo es el más efectivo…

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Y es que existen numerosas opiniones acerca de la mejor forma de preparar un Currículum. Llegados a este punto, mucho mejor que elegir qué CV es el mejor, nos centraremos en valorar los diferentes componentes y variantes del mismo para crear uno personalizado y totalmente adaptado a nosotros y a nuestra búsqueda.

Comenzamos visualizando un folio en blanco y, en vez de rellenarlo mentalmente con lo que se supone que debe contener, imaginemos que la persona que lo lea solo tendrá esa información sobre nosotros, tenemos que reducir todo lo que somos a un folio sin caer en ambigüedades o copias de otros. El Curriculum Vitae es nuestra ‘carrera de vida’, traducción literal del latín.

Modelos de CV

Es importante tener información previa sobre qué modelos de currículum existen. Los principales son estos:

- Cronológico: es el modelo más usual y básico. En él ordenamos la experiencia y la formación de forma cronológica. Suelen utilizarlo personas que no cuentan con cierto número de cursos, estudios, empleos anteriores... Y, a su vez, es muy común para presentarlo a empresas tradicionales.

- Cronológico inverso: este tipo de CV es como el anterior pero a la inversa, como se identifica en el propio nombre. Es decir, la formación y experiencia se exponen de forma cronológica pero desde lo más actual a lo más antiguo. Es muy utilizado, sobre todo en los últimos años.

Con él se resalta, por una parte, que los últimos puestos que hemos desempeñado o formaciones que hemos realizado son de una especialización mayor o tienen más importancia que los antiguos — por lo que denota que tenemos afán de crecimiento profesional —.

Y, por otro lado, es interesante si los puestos más recientes en los que hemos trabajado o la última formación que hemos recibido está relacionada con el puesto — con lo que demostramos que aunque nuestros datos aportados no muestren que nuestro  objetivo desde siempre ha sido optar a un puesto como el de la oferta de empleo en cuestión, sí nos estamos enfocando hacia ese trabajo en los últimos años.

- Cronológico funcional: con este modelo la información se organiza de forma cronológica pero separando los datos por  temáticas. Es decir, la experiencia y formación se divide según el área, por ejemplo, los cursos y los empleos relacionados con orientación laboral, y después se ordenan por fecha.

Es una forma de CV muy útil cuando contamos con cursos y trabajos en  distintas materias. También es muy usado para ocultar un poco si ha habido algún período de tiempo en el que no hemos recibido formación o no hemos estado empleados.

- Por proyectos: es similar al anterior, ya que se organiza en temáticas, áreas o materias, pero tiene matices que marcan las grandes diferencias. Es una forma de presentación en la que priman las tareas realizadas, los proyectos concretos, más que la denominación del puesto de empleo en sí.

Es muy utilizado, sobre todo, en perfiles relacionados con la  investigación. Y clasifican la información dependiendo del proyecto que se haya realizado — que puede formar parte o no de un puesto de trabajo, haberse desarrollado mientras se trabajaba en varias empresas… —

- Creativo: al contrario que el cronológico, es un modelo menos extendido, aún, y muy útil para presentarlo a empresas modernas. Es mucho más arriesgado, por lo que tenemos que estar muy seguros de los componentes que va a tener antes de decidirnos por él.

Con el resto de Currículums formaremos parte de la mayoría: nuestro currículum será uno más de entre todos los que reciban — la diferencia, realmente, será la información que aportemos—. Pero, si optamos por un  CV creativo, será uno de los pocos que les lleguen. Ya que, aunque están en auge, no están tan extendidos como los cronológicos.

Es un modelo con el que jugamos al impacto, pero puede ser positivo o negativo, por lo que hay que tener mucho cuidado. Pueden ser creados con herramientas de edición como Photoshop, muy visuales, haciendo uso de infografías… Los hay, incluso, creados como el inicio de un videojuego online, vídeos o presentados como  códigos QR. Aunque también se puede hacer un buen Currículum en Word y otros procesadores de texto menos sofisticados.

Información necesaria

También nos centraremos en los datos que vamos a incorporar a nuestro Currículum:

- Nombre y apellidos: generalmente al inicio del documento.

- Pequeña descripción: en una o dos oraciones podemos hacer una pequeña presentación opcional. Es muy útil, por ejemplo, para puestos de trabajo que piden  requisitos muy específicos. Es decir, si necesitan a una persona con disponibilidad para viajar, autónoma y con varios idiomas, señalaríamos: ‘Comercial con disponibilidad para viajar, autónoma y con nivel alto en inglés, italiano y francés’.

De esta forma, antes de que lean el CV ya les estamos diciendo que somos conscientes de lo que necesitan y que optamos al puesto por que cumplimos con los requisitos.

- Teléfono de contacto y Email.

- Redes sociales, sobre todo si es un modelo creativo.

- DNI.

- Lugar y fecha de nacimiento: importante si hacen referencia a una determinada nacionalidad o ser nativo de cierto país y si hacen hincapié, por ejemplo, en que sea una persona joven. Aun así, no son datos obligatorios, ya que son muy personales, pero se pueden usar si juegan a nuestro favor.

- Dirección: opcional, aunque necesaria si especifican que necesitan a alguien que viva en un lugar específico. Bien sea por cercanía a lugar de trabajo, por conocimiento de la zona…

- Fotografía: generalmente se entiende que un Currículum tiene que llevar foto. Es posible que sea beneficioso si cuidamos el enfoque y la apariencia que mostramos de nosotros mismos en la imagen. Aun así, no es necesario hacer uso de ella, ya que puede ser discriminatorio y pueden juzgarnos por nuestro aspecto.

Experiencia y formación

Este tipo de datos son los componentes más relevantes de un CV. Por lo general, los organizaremos en:

- Formación académica: grados universitarios, cursos de formación profesional, másteres propios u oficiales… — especificando la fecha y la institución—.

- Formación complementaria: cualquier tipo de curso — concretando la fecha, la institución y, opcionalmente, las horas, créditos… —.

- Experiencia profesional: puestos de empleo desempeñados — citando la fecha, la institución y, opcionalmente, las horas, funciones, proyectos… —.

-  Idiomas: señalando el nivel, institución…

- Informática: apartado donde especificaremos si tenemos conocimientos de procesadores de texto, herramientas de diseño web o gráfico, editores de vídeo o fotográficos… Si es posible, aportando el nivel y el nombre concreto de la herramienta.

- Otros datos de interés: aquí señalaremos, por ejemplo, si tenemos carnet de conducir, vehículo propio, la disponibilidad que tenemos e, incluso, destacaremos aspectos de nuestro carácter. En este lugar podría situarse de forma ampliada la información que se ofreció en la ‘Pequeña descripción’.

Cómo hacer un Currículum

Tras conocer de qué consta un CV, ya podemos generar el nuestro propio. Por supuesto, teniendo en cuenta las cartas de referencia  o recomendaciones con las que contemos — muy recomendable solicitar una en cada puesto de empleo que desempeñemos —, y la carta de presentación  que se añadirá o se situará en el cuerpo del correo sí nos postulamos por Email.

Se puede realizar un CV de forma sencilla: simplemente utilizando una plantilla y rellenando datos. O, lo que es más aconsejable, podemos crear un  Currículum propio. Si elegimos esta segunda opción, necesitaremos tiempo para reflexionar cómo redactar cada información de la manera más apropiada, cómo determinar qué apartados tendrá nuestro documento, qué modelo o mezcla de modelos es más adecuada…

La creación de un CV propio requiere dedicación, pero también denota la personalidad de la persona que lo ha creado, por lo que a largo plazo suele tener mejores resultados. A su vez, está creación puede no ser única; es decir, dependiendo del empleo, el área del empleo, la empresa… habría que crear Currículums diferentes.

Es notable el uso de un  CV genérico, los empleadores se dan cuenta, ya que: no hace referencia a su empresa, no destaca los requisitos que ellos piden, no se adapta en modelo ni formato a la personalidad de la institución…

Por supuesto, todas estas especificaciones son, a primera vista, tediosas. Pero es interesante si nos situamos por un momento desde el punto de vista del empleador: que recibe numerosos Currículums y un mínimo detalle puede marcar la diferencia.

Consejos

Algunos consejos que ofrecen en diversos centros de orientación son:

- Revisar que no existan faltas gramaticales ni de ortografía.

- Utilizar palabras clave, es decir: resaltar palabras o expresiones en negrita que creamos que son importantes para llamar la atención de los reclutadores o en referencia a la oferta de empleo.

- Ser claros y concisos.

- Una extensión máxima de una página. Si contamos con una gran formación y experiencia: eliminar los datos más antiguos, explicar solo los cursos y empleos relacionados con el puesto en cuestión…

- No utilizar colores estridentes o tipos de letra no legibles.

- Y, muy importante, no mentir. Entendiendo que no vamos a ofrecer informaciones falsas, sí es posible resaltar lo que nos interese. Por ejemplo: si trabajamos como recepcionistas en un hotel pero buscamos trabajo de comercial telefónico, especificar que trabajamos en relación con la atención al cliente y como promotores tanto de forma directa como telefónica. De ese modo, hemos realizado las tareas que solicitan pero dentro de un empleo distinto.

- Es muy recomendable tener preparadas nuestras redes sociales, portales y webs por si las revisaran. A su vez, formar parte de grupos de empleo.

- Subir un CV genérico al LinkedIn y procurar tener la red profesional actualizada y formal. Del mismo modo, completar las diversas aplicaciones y webs de empleo con nuestros Currículums.